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Todos odiamos a Luisito Rey

Todos odiamos a Luisito Rey

17 de junio del 2018
Por Cristhian Manzanares
La brillante interpretación de Óscar Jaenada como el papá de Luis Miguel nos hace preguntarnos: ¿de verdad Luisito Rey era tan malo?

Sí, lo sabemos, se trata de una ficción, de una recreación basada en testimonios y entrevistas. Pero los sentimientos que nos provoca Luisito Rey , el papá de Luis Miguel en la adictiva serie de Netflix (encarnado de manera impecable por el actor español Óscar Jaenada), lo colocan como el padre más odiado de América Latina, y no exageramos. Así que decidimos someter su comportamiento, perverso y ambicioso, por el tamiz del análisis psicológico. (Cuidado: esta nota contiene spóilers).




Si algo podemos asegurar es que Luisito Rey tiene el perfil psicopático de los explotadores: él utiliza a las personas para su beneficio personal, como si fueran instrumentos. Cada persona tiene un fin”, nos comenta la psicóloga clínica Emil Blondet.

Es imposible no estar de acuerdo, ya que Micky (representado por Diego Boneta) es el principal explotado en esta historia. El talento y trabajo del cantante mexicano, aun de niño, es el que le hace ganar plata a Rey. Y como no puede vivir sin lujos y excesos, debe hacer que esa maquinaria funcione a como dé lugar. Más que un pobre niño rico, Luis Miguel fue, desde el inicio de su carrera, un niño explotado, sometido tanto a abuso físico como psicológico. ¿Tan malo pudo ser Luisito Rey para lograr sus cometidos? En efecto, el Luisito Rey de Netflix lo es.

Le exige un ritmo de trabajo que no corresponde a un niño de su edad, exponiéndolo a situaciones peligrosas e inapropiadas”, explica Blondet. Buscando un mayor "rendimiento", Luisito Rey droga a su hijo, y así mantenerlo despierto y animado. Lo introduce a la cocaína y a la efedrina, con tal que pueda seguir cantando a pesar que ya no da más con su voz, y al sexo con mujeres mayores que él, siendo menor de edad. Eso sin contar que lo sacó del colegio y engañó a su madre diciéndole que le pondría una tutora… que se acuesta con él.


Boneta y Jaenada

Boneta y Jaenada. Luismi y Luisito (Foto: AP)


Encima de eso, Blondet añade que Luisito Rey “lo mantiene en una burbuja donde él mismo se muestra como su protector, su soporte, su guía. En otras palabras, su salvador, cuando en realidad es todo lo contrario: un abusador”. Ugh, lo odiamos.

¿Y qué hace para conseguir mantenerlo en esta burbuja? Le miente, lo engaña, le promete cosas que no va a cumplir para que haga lo que él quiere. Y, sobre todo, lo manipula a él y manipula los hechos y la información con el fin de ponerlo en contra del resto. Y por si esto no fuera poco, lo hace sentir culpable. “Y, a sabiendas de que la mamá constituye un elemento sano para Luis Miguel, la manda a desaparecer”, creando como asegura Blondet. “una burbuja de aislamiento por todos lados”.

Pero la figura materna no fue la única que fue sacada de su vida, como añade Blondet. “También lo aleja de su primera novia, que era otro elemento sano para Luis Miguel. Aleja todo lo sano y toda persona que pudiera brindarle criterio de realidad (y amor de verdad). Y mantiene cerca a los que puede dominar y someter”. La relación de dominación que vemos cada domingo por la noche es tremendamente cruel. Luis Miguel, pequeño, sin experiencia, incauto y, eventualmente, sin una madre que le dé sentido de realidad cae redondito y no se da cuenta… hasta que es más grande.


Luisito Rey y Luis Miguel

(Imagen: Netflix)


(No nos olvidemos del otro manipulado: el primo de Luisito Rey, quien es un títere más. Vaya que Luisito Rey no tiene ni el menor escrúpulo de explotar a su propia sangre…)

Pero como toda moneda tiene dos caras, en la serie vemos que frente al público, Luisito Rey era encantador. Algunas voces han salido a defenderlo (¿por qué? No lo entendemos…) diciendo que esta ficción no grafica lo que realmente fue Rey en persona, a quien describen como encantador y amable (really?). Pero ya sabemos que eso es lo que ve la gente de afuera, todos parecen buenos e inocentes si solo nos basáramos en la imagen externa.

“Los abusadores y explotadores de personas establecen una relación de sometimiento o dependencia. Mienten, manipulan, las hacen sentir inferiores y culpables de todo, para hacerles creer que no pueden vivir sin ellos. Les hacen creer a sus víctimas que no hay vida más allá de lo que hacen, que son inferiores y que no sirven para más”, afirma Blondet.

¿Recuerdan el dueto que quería Luis Miguel con Michael Jackson? Aquel que su Luisito Rey le aseguró que buscaría pero nunca concretó. “Quizás por eso, de haberse dado ese dueto, Luis Miguel y Michael Jackson hubieran sido buenos amigos”, opina Blondet, “hay una historia muy parecida ahí, pues Luisito Rey era como el papá de Jackson”.

Después de 8 episodios, podemos concluir que Luisito Rey solo quería a Luisito Rey. Aun así, lo seguiremos viendo (y soportando) hasta el episodio final de esta temporada.



(Foto de portada: Netflix)

* Agradecimiento: Emil Blondet, Psicóloga Clínica.

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