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20th Century Disney: el plan del Ratón para conquistar el streaming

20th Century Disney: el plan del Ratón para conquistar el streaming

9 de noviembre del 2017
Por Gabriella Botello
Deberíamos haberlo visto venir.

En esta esquina, y con los pantaloncillos blanco, rojo, y azul estampados con ratoncitos, el leviatán trasatlántico de contenidos más child friendly del mundo, el el emperador del Imperio del Roedor, la mismísima Walt Disney Company . En la otra, todos los demás. La cruzada por la acumulación compulsiva de plataformas arrancó con el sonadísimo divorcio entre los titanes audiovisuales de Netflix y Diseny (llevándose gran parte de su catálogo de contenidos con ellos en la división de bienes) y acaba de hacer su siguiente move: los rumores indican que Disney estaría en conversaciones con Fox para comprar las divisiones de televisión y cine de la empresa. El round 2 por el título del Peso Pesado del ecosistema del steaming acaba de comenzar. ¡Cling-cling-cling!

Vamos por partes. La primera salida de la era streaming es la de la compañía de medios más grande del mundo que decide abrazar a un nuevo modelo de negocio. Cuando Disney abandonó Netfflix fue en pos de un objetivo claro: fundar su propia plataforma de streaming en una de las más aguerridas movidas de alineación con las tendencias de consumo, creando un sonic boom que reverberó en toda la industria del entretenimiento.

La compra del 41 por ciento de las acciones de la compañía de streaming BAMTech por 1580 millones de dólares cerró el puño de Disney alrededor de la empresa, que ya había vendido el 33 por ciento de su shareholding al Imperio de la Animación. El plan: lanzar dos plataformas paralelas, una con los nuevos contenidos y los próximos estrenos live-action de Disney y Pixar (que pertenece hace años a la Mouse House; y una segunda con la distribución de ESPN (que da aire a unos 10.000 eventos deportivos, incluyendo el Major League Baseball, National Hockey League, Major League Soccer y el Grand Slam Tennis) en la que BAMTech serviría como pilar sobre el que construir. Si bien jamás hubo beligerancia entre las compañías (ni la habrá), parecería obvio que Disney se ha comprometido con ser el más grande en lo que Netflix es el mejor.

(Crédito: Pinterest/Disney)

Ya sabemos que los títulos de propiedad de Disney exceden al Imperio Animado, y asienta su correa alrededor de Lucasfilms -sí, los de la franquicia de Star Wars-, Pixar, y hasta los mismísimos Marvel Studios. Así y todo, la migración de contenidos de Netflix hacia la propia plataforma implica un gran mordisco sobre el catálogo del titán digital hasta el momento invicto, pero que teniendo en cuenta el resto de sus series y películas originales, además del resto de su programación devenida de otros estudios y compañías, no impactaría del todo sobre su futuro en la constelación esquemática del streaming. La movida, cabe aclarar, es únicamente para Estados Unidos y no aplicaría al Cono Sur de América, según afirmaron desde las oficinas latinas, que aseguraron que "continuarán haciendo negocios con Walt Disney Company a nivel global en muchos frentes, incluyendo una continua relación con Marvel TV".

Hasta hace un par de días, creíamos que el contenido a retirar era comparativamente limitado respecto de la variopinta plataforma que incluye una enorme cantidad de material original en el que, de acuerdo a la consultoría de Cowan and Company, ya invirtió más de 6 mil millones de dólares, además de hacer más de 50 películas originales anualmente. Con una proyección de más de 64 millones de subscriptores en Estados Unidos y 158 en todo el mundo para 2019, de acuerdo a BTIG Research, Netflix ciertamente tiene un know how imposible de vencer. ¿Pero qué sucedería con la potencial compra de la Twentieth Century Fox? Pues, muchas cosas.

(Crédito: Tumblr/Disney)

Hay que ser justos: parte de las motivaciones de Disney sin duda pasarían por unificar al Universo Cinematográfico de Marvel. Después de todo, con los derechos de distribución con Marvel Studios/Disney por un lado, y la 20th Century Fox por el otro, la galaxia cómic es imposible de aunar, eliminando así riquezas como una reunión entre los Universo Mutante y el Avenger (ni siquiera empecemos con Spider Man y el puño que tiene Sony Pictures alrededor de nuestro amigo arácnido). Las oportunidades narrativas, en esos términos, serían infinitas y abrirían el juego para Marvel en reuniones que solamente podríamos imaginar.... Pero esos no serían los únicos motivos del Imperio del Ratón para la avanzada con la gente de Fox.

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. De acuerdo a un reporte que publicó el Wall Street Journal, los negocios de Disney sugieren un deseo para entrar al mercado digital con la fuerza de un tifón. De acuerdo a esta información, no habría dudas de que la Mouse House avanza para hacerse de una cantidad significativa de las atomizaciones de las plataformas de streaming (y de los contenidos) para que su oferta televisiva compita con la de Netflix.Y hay un sólido motivo detrás: si bien las ganancias de Disney en los primeros nueve meses del año fiscal son mayores en términos generales -de hecho, U$S18 mil millones de dólares vs. U$S8.4 mil millones-, Netflix ha crecido establemente durante el año pasado mientras la Casa del Ratón se ha llegado a una meseta que obviamente quiere exceder. Y la gente del Mouse ya sabría cómo.

Es que en esos términos, comprar a Fox no vendría solo con enorme (y muy lucrativa) cantidad de franquicias, sino que también llegaría con un 30 por ciento de la plataforma Hulu, dejando a Disney con control mayoritario del servicio. Además de esa movida, el Imperio Animado habría ofertado U$S 15.5 mil millones para comprar Sky, un distribuidor de televisión paga europea del que ya tiene 39 por ciento. Si tanto ese trato como el que intentan agenciar con la Fox llegaran a buen puerto, Disney se convertiría en un peso aún más pesado en el esquema actual del streaming. Absorber a la 20th Century no solo le aseguraría una entrada resonante en el frente digital, sino que también cementaría los contenidos que manipula. La propiedad intelectual de Fox sumaría al ejército Marvel y se auguran enormes cambios en el universo superheróico, que afectarían desde el Raiting R hasta el desarrollo de películas que precisarían del visto bueno.

Dicho todo esto, es casi imposible que Disney gane por K.O. en este momento y no nos queda ninguna duda de que Netflix es el actual líder del mercado digital. La caballería de Disney con el armado de su propia plataforma de streaming sin dudas implicaría un cambio fundamental en el actual paradigma del mercado y es una fuerza que indudablemente se llevará por asalto a las platforms más atomizadas del ecosistema. Si bien nadie le quita lo bailado a Netflix, este desarrollo sería uno de los más trascendentales en materia del mapa del streaming y habrá que esperar al menos hasta el 2019 para ver cómo impactará en lo que conocemos (y nos encanta). De cualquier forma, definitivamente no implica una sentencia de muerte para el actual líder del mercado, sino una evolución a lo que todos los contendientes por el Trono deberán adscribir. Esperamos con atención el tercer round.

(Imagen de Portada: Fotomontaje de Fandango con imágenes de Disney)

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