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Kevin Spacey y Harvey Weinstein: los fantasmas que se hicieron carne en los Golden Globes

Kevin Spacey y Harvey Weinstein: los fantasmas que se hicieron carne en los Golden Globes

8 de enero del 2018
Por Gabriella Botello
Al menos en espíritu.

Y parecería imposible pensar que tan solo doce meses atrás, Harvey Weinstein y Kevin Spacey era las figuritas escenciales de los Golden Globes... Pero 365 días lo transforman todo y el terremoto que sacudió al show buisness con las desgraciadamente extensas denuncias de abuso y acoso sexual endémicas a la industria hollywoodense, también. El primer evento de la temporada de premios del 2018 arranca con un viento de cambio que transforma las estructuras de poder en la industria del entretenimiento. Con una alfombra roja teñida de negro -cortesía de la iniciativa Time's Up, que hace solo una semana atrás armó el black dress code como visibilización, el acoso sexual se condenó visual, verbal y visceralmente con todas las herramientas posibles. Y sí, eso incluyó el ácido monólogo del comediante y presentador Seth Meyers

"2018: Finalmente la marihuana es legal y el acoso sexual no", arrancó picantísimo el conductor de Late Night with Seth Meyers. "Por cierto, un saludo especial a los anfitriones de otros premios venideros que me están mirando esta noche como el primer perro que dispararon al espacio exterior", bromeó a raíz de Laika, la perrita rusa que murió en el espacio, en cierto aseintimento hacia lo difícil de encontrarle la gracia a los escándalos de abuso sexual que sacuden la industria del entretenimiento. El approach ácido -que ciertamente generó detractores y fundamentalistas- era consciente de sus propias falencias. "Teniendo en cuenta lo que ha estado sucediendo este año con los hombres poderosos y su terrible comportamiento en Hollywood, mucha gente pensó que sería más apropiado que una mujer sea la anfitriona de estos premios, y es posible que tengan razón. Pero si te sirve de consuelo, soy un hombre que no tiene absolutamente ningún poder en Hollywood", agregó. Y esa fue la tónica que dio pie al resto de los comentarios.

Y aquí es donde viene lo bueno. "Para los hombres nominados, está será la primera vez que no se van a sentir aterrados porque que alguien mencione su nombre en voz alta", sostuvo Meyers, guiñando al efecto dominó que implicó a decenas de hombres en casos de acoso sexual. De entre ellos, Weinstein -con 90 cargos en su contra- es indudablemente el rey. Y si bien no estaba, Meyers estaba seguro de que volvería... "En 20 años se convertirá en la primera persona que abucheen en el segmento In Memoriam", bromeó. No fue el límite de los chistes: Kevin Spacey también se llevó lo suyo. "¿Están haciendo otra temporada de House of Cards ¿Christopher Plummer puede hacer eso también?", río respecto del reemplazo a último minuto de Plummer para All The Money in the World, recordando cómo despidieron sumariamente a Spacey de la serie de Netflix

Lo más inspirador, quizá, fue la arremetida contra Woody Alen. Las alegaciones de abuso sexual contra Allen son tan actuales hoy como en 1992, cuando se reveló mantenía una relación con su hija adoptiva Soon-Yi Previn, entonces de 19 años. Las denuncias de abuso infantil del su otra hija adoptiva Dylan Farrow, acogida junto a su ex eposa Mia Farrow, avivaron el fuego de la polémica en 2014 con su carta abierta y, pese al silencio de la prensa, dan sustento a las acusaciones. La carta abierta de Farrow poco hizo para descarrilar la carrera del actor, que sigue trabajando con actrices jóvenes. Y quizá eso llevó a Meyers a pensar que The Shape of Water, la película "sobre una mujer joven y naïve se enamora de un horrible monstruo marino (...) era otra película de Woody Allen"

Los pronunciamientos no se quedaron solo en Meyers. Los broches para los caballeros y los vestidos negros para las damas simbolizaban, de manera estética, el repudio a las estructuras de poder en Hollywood. El negro predominó en la sala, mismo que los pines de Time's Up como señal de que se acabó el tiempo para las malas conductas sexuales. Así y todo, y por fuera del nivel noverbal, casi todos los discursos de aceptación -además de las minientrevistas en la alfombra roja- incluyeron comentarios al respecto. La que se lleva el premio, indudablemente, es Oprah Winfrey en el impactante y revelador discurso que puedes ver arriba.

Los fantasmas del acoso sexual -y de Weinstein y Spacey en particular- revelan una profunda conmoción tectónica en la estructura de poder de Hollywood. El mensaje normalizador de premios de la trascendencia de los Golden Globes es claro: el abuso ya no será tolerado. Con los Premios Óscar a la vuelta de la esquina, solo podemos esperar que esta visibilización y combate se mantenga en pie.

(Imagen de Portada: BAFTA)

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