Déscargate nuestra app

para una mejor experiencia de cine

el resplandor doctor sueño kubrick stephen king hotel stanley overlook

'Doctor Sueño': la aterradora historia real del hotel que inspiró al Overlook de 'El Resplandor'

4 de noviembre del 2019
Por Gabriella Botello
Stephen King visitó el Hotel Stanley en 1974 y el resto, según dicen, es historia... ¡De fantasmas!

El Hotel Overlook es, para la mayoría de nosotros, el escenario de nuestras pesadillas. Y no es para menos. El iniciador del tropos de las maldiciones de los cementerios indios tiene ascensores sangrantes, alfombras inquietantes, gemelas siniestras, la tétrica habitación 237, niños con poderes psíquicos, persecuciones en la nieve, hachas, bailes del horror, un padre alcohólico y abusivo enloquecido por una fábrica de fantasmas, etcétera, etcétera.


En síntesis, es casi todo lo espeluznante que puede ser algo salido del cráneo de Stephen King. Pero, sorprendentemente, el Rey Esteban se basó en un hecho real para dar pie a los aterradores eventos de El Resplandor primero y Doctor Sueño -que estrena este mes- después.

Puede que los hechos de The Shining (opus magna de King adaptada en la icónica piece de resistance de Stanley Kubrik) suenen a ficción. La historia de Jack Torrance y su familia apostados durante el invierno en un recluido hotel construido sobre un cementerio indio es completamente verosímil… Excepto que Danny, hijo de Jack, tenía el don psíquico de evocar el pasado y predecir el futuro (ese es “el resplandor” que da título al film).


Es gracias a esta percepción paranormal que el pequeño Torrance empieza a conocer la aterradora historia del Overlook. Al mismo tiempo, esas mismas fuerzas maléficas empiezan a trastornar a Jack, un ex alcohólico en recuperación. Entre el aislamiento, el insomnio y los fantasmas del Overlook, Torrance eventualmente se deschaveta e intenta asesinar a su esposa y a su hijo (al igual que el primer vigilador nocturno) en plena tormenta de nieve. En el interín, los espantosos fenómenos sobrenaturales que enloquecen a Jack se manifiestan para toda la familia.

Crédito: Hotel Stanley

Crédito: Hotel Stanley


Esto sonará como la mejor novela de todos los tiempos (sin dudas, está en el Top 10), pero lo cierto es que Stephen King tomó prestado tanto el escenario como los hechos de una aterradora historia real. Es que el Hotel Stanley, en las Montañas Rocosas de Colorado, fue la inspiración que llevó al mismísimo King a escribir su novela.

OVERLOOK: STANLEY, STEPHEN, Y STANLEY OTRA VEZ

El Hotel Overlook de la vida real inauguró en 1909 como nido vacacional de los pichones de la alta sociedad norteamericana de principios de siglo. Construido por Freelan Oscar Stanley, de la famosa familia dueña de Stanley Steamer, el complejo tenía 142 habitaciones, con ascensor hidráulico, alumbrado eléctrico y de gas, agua corriente, teléfono y una flota de coches a vapor para comodidad de sus invitados. El cóctel de montañas salvajes -muy beneficiosas para pacientes tuberculosos- y el lujo de la avant garde convirtieron al Stanley Hotel en un favorito instantáneo.

Crédito: Hotel Stanley

Crédito: Hotel Stalney

Así y todo, el enamoramiento duró poco. El Hotel sólo podía abrir en verano -siendo que no tuvo calefacción hasta 1983- y Staley vendió el proyecto a una compañía privada en 1926. Fue entonces que se agudizó la decadencia. En el medio, florecieron los rumores que aseguraban que el Hotel Stalney estaba embrujado y las historias de fantasmas empezaron a tejer un oculto relato paranormal.

Crédito: Flicr

Crédito: Flickr


No fue eso precisamente lo que llevó a King al Stanley Hotel un 30 de octubre de 1975. De hecho, fue puro azar. King estaba buscando escribir una historia que no estuviera ambientada en su tradicional Maine y, después de abrir un atlas y apuntar con el dedo a un punto random, todo el clan King fue camino a Boulder, Colorado.

La sorpresa fue que cuando llegó con su esposa Tabitha, y sus dos hijos, Naomi y Joe, el hotel estaba al borde del cierre y eran los únicos inquilinos. Cuando llegamos, estaban a punto de cerrar por fin de temporada, y así nos encontramos como los únicos huéspedes del hotel, con todos esos largos y vacíos pasillos...”, explicó el novelista, según se publicó en Stephen King: America's Best-Loved Boogeyman.

Crédito: All That's Interesting

Crédito: All That's Interesting


La pareja y sus hijos se hospedó en la habitación 217. Fue en ese mismo cuarto, en 1911, que la encargada de limpieza Elizabeth Wilson, preocupada por una tormenta eléctrica, empezó a encender las linternas a gas para que los huéspedes no se queden sin luz. Cuando intentó encender la de la habitación 217, explotó, incendiando el piso debajo de ella. Wilson cayó un piso y se fracturó ambos tobillos. Pese a que sobrevivió al evento, se dice que todavía deambula por la habitación, moviendo equipaje y doblando ropa.

Crédito: Flickr

La habitación 217. Crédito: FLickr


De hecho, King cuenta que cuando Tabitha regresó a la habitación después de cenar se encontró con las maletas deshechas y todo perfectamente colocado. Ellos no han sido los únicos. La historia de brujas del Hotel Stanley está documentada. Ha habido una serie de otras cuentas que detallan ruidos inexplicados escuchados, figuras vistas y objetos personales robados o rotos.

Inspirado por los eventos, King -que ya tenía las exitosísimas Carrie y Salems’ Lot bajo el cinturón- ya tenía en su cabeza casi toda la trama de El Resplandor cuando fue a cenar al restaurante del hotel en la noche de su llegada.Con excepción de nuestra mesa, todas las sillas estaban encima de las mesas”, relató el escritor. “Mientras, la música hacía eco en el pasillo, y fue como si Dios me hubiese puesto allí para escuchar y ver esas cosas. Y cuando me fui a la cama esa noche, tuve el libro en mi mente”, sostuvo.

Crédito: The Dissolve

Crédito: The Dissolve


Es que antes de acostarse, Stephen paseó por el hotel y terminó en el bar, donde acabó de darle forma al personaje de Jack Torrance (que, entre otras cosas, tiene lo alcohólico de autobiográfico). MIentras se dirigía a su habitación, el autor afirmó haber visto a un niño lo que no era posible teniendo en cuenta que la familia King eran los únicos invitados del hotel.

Ya en su pieza, se acostó. Su inconsciente y la sugesitón hizo el resto. “Esa noche soñé que mi hijo de tres años corría por los pasillos, mirando hacia atrás sobre su hombro, con los ojos dilatados, gritando. Estaba siendo perseguido por una manguera de incendio. Me desperté con un tremendo espasmo, transpirado entero, a una pulgada de caerme de la cama. Me levanté, encendí un cigarrillo, me senté en una silla mirando por la ventana a las Rocosas y, para el momento en que el cigarrillo se había deshecho, tuve el armazón del libro firmemente establecido en mi mente” relata King.

Crédito: All That's Interesting

Crédito: All That's Interesting


No hay dudas del paralelismo: un escritor que muda a toda su familia a un hotel en el medio de la nada mientras escribe su último libro… Y en la habitación 217 pasan cosas verdaderamente aterradoras. El Resplandor y su componente non fiction es ciertamente interesante en tanto nos brinda una desconocida mirada a King por un lado, y al Stanley Hotel por el otro.

FENÓMENOS PARANORMALES

Tres años después, en 1977, salió a la luz El Resplandor y -pese a no nombrarlo directamente en el libro- el Hotel Stanley volvió a llenarse de visitantes. Su fama fantasmagórica se cementó en 1980 con la estreno de la adaptación de Kubrick y terminó de explotar en 1997. Es que King, insatisfecho con la versión del director, creó su propia miniserie de televisión y el propio Stanley Hotel fue el lugar de rodaje.

Crédito: All That's Interesting

Crédito: All That's Interesting


Con la popularidad de El Resplandor, el Hotel Stanley se convirtió en uno de los centros de turismo paranormal más populares de Estados Unidos. De hecho, se ufanan de que el “hotel ha sido reconocido por los especialistas y expertos en el campo de la investigación paranormal como uno de los sitios más activos de la nación”. Además, organizan giras y eventos relacionados con la novela y la película. Y sí, desde el 2015, el hotel se puede recorrer el icónico laberinto de al frente de la propiedad, que ha sido un éxito entre los visitantes.

Crédito: John Mausling

Crédito: John Mausling


Tanto es así que se reportan cantidad de eventos fuera de este plano. Muchos visitantes aseguran haber visto niños pequeños que desaparecen en el aire, sonidos de voces, objetos que se mueven solos, grifos que se abren solos y extrañas luces, sonidos de viejos pianos en el salón de baile, y sonidos de pasos. A eso se le suma la mística alrededor de la habitación 217 (cuyo misterio sólo se magnificó cuando la administración del hotel se encargó de clausurarlo) y de la figura trágica de Freelan Oscar Stanley, que tiene como favorita la sala de billar.

Lord Dunraven. Crédito: Pinterest

Lord Dunraven. Crédito: Pinterest


Otros fantasmas famosos son los del Lord Dunraven, dueño de la tierra previo a la compra de Stanley. El Lord es habitué de la habitación 207 que se pasea cerca de la puerta del baño. Los researchers paranormales han asegurado ver su cara y haces de luz allí. En la 418 habitarían los niños que se escuchan a toda hora en el hotel, pese a que no haya indicación de que haya niños en el hotel. Según cuentan las historias, la niña y el niño juegan con una pelota y serían los hijos de una camarera del Hotel que trabajó allí en los años 20.


Eso sí: la gente de la Rocky Mountain Paranormal Research Society y del popular programa de televisión Ghost Hunters explican muchos de los fenómenos “paranormales” como eventos perfectamente racionales. Los ruidos se explican, para ellos, como el correteo de mapaches en el tejado del hotel, tuberías defectuosas, corrientes de viento, cristales de ventanas sueltos e, incluso, cazafantasmas aficionados que se dedican a merodear alrededor del hotel de madrugada.


Imagen de portada: Fotomontaje con imágenes de The Shining y de The Oregonian.

Do you want to go to www.fandango.com? No Yes