Déscargate nuestra app

para una mejor experiencia de cine

Cultbuster: 8 películas de culto que debes ver antes de morir [VIDEOS]

16 de febrero del 2017
Por Gabriella Botello
Sí: es una lista definitiva. Iniciamos el ciclo 'Cultbusters' poniéndonos todos de acuerdo: las ocho películas imbatibles del cine de culto para jugar a que somos más cinéfilos que Tarantino.

Va a contrapelo, entre la cordura y el exceso. Construye su el altar con todas las atrocidades que se han hecho en su nombre. A saber: pochoclos bañados en sangre, abortos en plano secuencia, violaciones en tiempo real, bowling en vivo, inverosímiles motosierras, su defensa y defenestración de musicales, condesadores de flujo, etcétera. Esto es cine de culto, muchachos. Y no tiene más regla que hablarnos en el lenguaje de la fascinación... U horror estético.

Es un cóctel molotov inexplicable de talento furioso, mal gusto, desmesura y genialidad. Ponerle el mote de culto a cualquier cosa es arbitrario, fugaz, e increíblemente personal. Pero no nos importa: existe una ley tácita que reúne lo increíble, lo terrible, lo grotesco y lo sublime del cine. Y en Cultbuster te la resumimos a los ocho (porque así de arbitrarios somos también) exponentes más brillantes del género:



8. ERASERHEAD

El mindfuck por excelencia. Los niños deformes, fetos monstruosos y mentes grotescas es el freakshow de David Lynch que lo catapultó al status quo del culto en su debut. Antinarrativa, la pura obsesión visual te lleva por el peor trip con todo y espermatozoides siendo pisados, bebés demónicos, y una vibra de Godard comprensible. Pero la línea básica: hombre debe cuidar a un feto satánico. Así de simple y así de complejo: es una metáfora de la existencia, un collage del ciclo vital y las oscuras crisis que abaten al individuo y ese retrogusto freudiano del hallazgo de la madurez. No apto para cardíacos.

(Imagen: American Film Institute..)



7. PI, FE EN EL CAOS

Darren Aronofsky es como el intestino grueso kafkiano de una computadora gigante. Y lo amamos. Y también amamos el unvierso de fractales matemáticos, el enigma de la forma del cosmos, , la terrible y obsesiva búsqueda de nóumeno, o de la reguralidad en la naturaleza, etcétera. El matemático obsesivo intenta encontrar el orden en el caos siguiendo los pasos de Pitágoras (y enloqueciendo en el proceso). Para ver sobrio o morir en el intento.

(Imagen: American Film Institute)



6. PINK FLAMINGOS

Hay un mandamiento tácito en los ránkings cinematográficos: siempre que puedas, meterás a John Waters en tu lista. Y siempre podemos, amén. Pink Flamingos está Divine. El prócer de los anarcosexuales dibuja una fantasía que, en los otora tiempos de Bush y blandezas, es cine de alegatos antihollywoodenses y puramente escatológico. La suciedad y depravación son el súmmum de la búsqueda de ser la persona más inmunda del mundo: exhibicionismo, travestismo, coprofagia, canibalismo, hermafroditismo y un largo etcétera para reír.

(Imagen: Saliva Films)



5. TERCIOPELO AZUL

Excéntrica, tenebrosa, y con la marca de agua de la mente perturbada de Lynch. Los insectos y la luz, el amor y el sadismo, el dolor y el placer: la oposición binaria del mundo (y las orejas humanas) son la versión digerible de la elemental Un Perro Andaluz. La cinematografía del inconsciente y la conciliación con lo tenebroso adentro y más adentro, escondido por terciopelo azul, es la reflexión de la sombra interior. En 140 caracteres o menos: el misterio que empieza con el ataque cardíaco de su padre y encontrar una oreja en el patio trasero enriedan al protagonista con la hija del detective (y su sádica pareja). Y es tan genial que hasta está en Netflix: no tienes excusas para perdértela. Y sabemos que es trampa poner a Lynch dos veces en un ránking, pero no nos importa.

(Imagen: De Laurentis entertainment)



4. EL GRAN LEBOWSKI

The Dude abides. La obsesión con los rusos blancos, las alfombras, y el sexo con valkirias de boliche es el súmmum de la comedia demente. El alma máter de Fargo es droga, música y daño colateral de Vietnam y sus espíritus abandonados. Pero básicamente: el Gran Lebowski pierde a su porno-esposa-trofeo, el Dude pierde su alfombra y Maude, los millones de su padre... Y Walter, su sabbat. Y basta: no es una película: es un estilo de vida. Ámala. Ódiala. Es de culto igual.

(Imagen: Columbia)



3. PARIS, TEXAS

Wim Wenders es dios. Así, en minúsculas, porque se encierra en su propia paradoja. El fracaso y reescritura del sueño americano y la dicotomía inmigrante del desarraigo, defendiendo y negando la condición de la libertad humana vuelven a Paris Texas una película necesaria de silencio expresivo. En líneas básicas: después de cuatro años desaparecido, Travis Henderson llega a Texas buscando la redención tras abandonar a su esposa e hijo.

(Imagen: Fox)



2. PULP FICTION

¿Pensaron que no íbamos a poner nada de Quentin Tarantino? ¡Nos iban a perseguir con estacas en llamas (y los doubledare you a que lo hagan) Ni modo: la madre de todas las historias corales tiene su cómodo lugar en este ránking y nada de lo que podamos decir va a sumar a todo lo que se ha dicho de esta película. Diálogos tan filosos que explotan con sangre, aceitadísimas conversaciones casuales, swing con clase, música alucinante y agujas en el pecho. Imperdible.

(Imagen: Miramax)



1. LA TRIOLOGÍA 'GOLDEN HEART' DE LARS VON TRIER

Y porque las reglas son así de arbitrarias, metemos tres películas en el primer puesto que hacen parecer a El Último Tango en París una película de Pixar. Bailarina en la Oscuridad, Rompiendo las Olas y Los Idiotas: tres películas con protagonistas femeninas con corazón de oro y la brutalidad emocional que las enrosca en las vicisitudes a estilo Dogma 95. Descubre por qué todos los estudiantes de cine han hecho de Lars von Trier un dios.

(Imagen: montaje de Cinepapaya)



(Imagen de Portada: composición de Cinepapaya)

Do you want to go to www.fandango.com? No Yes