'The Crown 2': las normas reales siempre serán más que las morales

Francis Saldaña · @frani224

Publicado el 11 de diciembre del 2017

Lilibet se debate entre una lucha interna y los deberes de la Corona.

La segunda temporada de The Crown llegó a la plataforma de Netflix con más sorpresas de las esperadas. Diez capítulos que narran hechos históricos de la política inglesa y los entretelones de la corona bajo el reinado de Isabel II. Claire Foy, una vez más, ha alcanzado una caracterización impecable logrando que el espectador, siendo del país que sea, sienta cercanía con el personaje.


Pero no solo ella, Matt Smith (príncipe Felipe) y Vanessa Kirby (princesa Margarita) completan el Santo Grial de un drama intenso con callejones oscuros y días luminosos. Los primeros tres capítulos nos centran en el matrimonio de Isabel y Felipe. Una relación con más bajas que altas termina por poner al descubierto una serie de hechos que la reina deberá guardar bajo reserva por el bien de la corona.

Felipe no puede más con el hecho de ser el muñeco de todo el mundo y le exige a Isabel que tome una decisión al respecto. Es así que para el cierre del tercer capítulo, la coronación de Felipe es inminente, aunque eso no va a asegurar que el matrimonio vuelva a ser feliz. Por el contrario, los excesos de él y la resignación de ella y su postura frente a la corona, van a continuar desgastando la relación.

(Foto: Netflix)

Hay dos momentos políticos importantes: la crisis del canal de Suez en 1956 y los archivos de Marburgo que incriminaban al príncipe Enrique (tío de Isabel) sobre una relación cercana con Adolfo Hitler. Más allá de eso, la serie se centra en mostrar la historia personal de cada personaje. Así como ocurre con Margarita, quien en esa lucha interna por sobrevivir a la pérdida de Peter Townsend, conoce a un fotógrafo con quien se casa luego.

En esta segunda entrega de The Crown, se logra humanizar a un personaje supremo. La representante de Dios en la Tierra se debate constantemente entre sus principios y lo que significa ser una reina. La Corona es una responsabilidad que le abruma, la sobrepasa, pero siempre sabrá cómo lidiar con ello. Más allá de ver a una reina, vemos a una mujer que siente celos, dolor, ira y profunda tristeza por las diferentes circunstancias que afronta.



Calificación: 95/100

The Crown

Reino Unido, 2017


(Imagen de portada: Netflix)

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