The Creepy Zone: La evolución del cine de zombis

María Paula Ríos · _Live_in_Peace

Publicado el 6 de abril del 2017

En la actualidad el cine de zombis goza de un éxito notable en relación al público y a la crítica, a tal punto de que se ha arraigado en la conciencia colectiva convirtiéndose en una especie de fenómeno social. En The Creepy Zone te proponemos realizar un recorrido de su evolución.

Hoy en día el concepto e imagen del zombi se ha naturalizado a través de películas, series, novelas, videojuegos, etc. Al igual que otros fenómenos culturales, el muerto viviente se ha construido a imagen y semejanza de la sociedad de su época, por este motivo su mito ha ido percibiendo cambios a lo largo de la historia.

La primera película considerada de zombis fue White Zombie (1932), de Victor Halperin, nada menos que con Béla Lugosi. La misma refería a un muerto viviente que había llegado a ese estado como consecuencia de un hechizo vudú haitiano y se encontraba sometido a las órdenes de un villano, quien lo utilizaba para su conveniencia. Una noción del zombi como un ser sin voluntad, esclavo; características que prevalecerán en films posteriores.

Portada del afiche de White Zombie. (Foto: United Artist)

Por ejemplo un Dr. Nazi dominando a una horda en Revenge of the Zombies (1943), de Steve Sekely o la cinta de culto I Walked with a Zombie (1943), de Jacques Tourneur, en el cual una mujer catatónica, sometida por su esposo, moraba en una isla misteriosa bajo los cuidados de una enfermera. Una excepción a la regla, en esta época, fue The Walking Dead (1936), de Michael Curtiz, donde el zombi era una figura bondadosa.


CAMBIO DE PARADIGMA: LOS ZOMBIS DE GEORGE ROMERO

Con La noche de los muertos vivientes (1968), el realizador estadounidense George A. Romero, determinará una nueva etapa de este subgénero del cine de terror, ya que realizará una revisión del mito del zombi haitiano y lo aggiornará a los EEUU de los años 60´. Ahora los zombis se desplazarán en masa, el estado se transmitirá como una epidemia y no habrá amos que manden. Los muertos vivientes se dejarán llevar por el instinto.

Los zombis ya no serán víctimas, ahora se movilizarán por pura pulsión, sin causalidad aparente, y de esta manera propagarán la plaga. A veces comerán carne viva, otras no, el alimento aquí no es una motivación. Los zombis de Romero no tienen humanidad pero solo pueden existir a través del humano, son consecuencia de éste y representan sus aspectos más negativos. Son destructores, amenazantes, seres sin normas sociales que no necesitan nada más que su instinto para persistir.

Los zombis de La noche de los muertos vivos. (Foto: Image Ten)

Si bien en su primer film de zombis Romero realiza una gran crítica social vedada por el género, tiene alusiones directas a la lucha de la segregación racial en EEUU, en El amanecer de los muertos (1978) hará una sátira sobre el consumismo. Los muertos vivos se trasladarán del campo a un centro comercial y devorarán todo lo que hay a su paso, como sucede en nuestra sociedad capitalista. Avanzarán en masa con la intención de controlarlo todo.

Los protagonistas se defenderán de los zombies en el shopping. (Foto: Laurel Group)

Y de este modo, las películas posteriores de Romero seguirán la misma línea: El día de los muertos (1985) criticará la militarización en la era Reagan; Tierra de los muertos (2005), atacará directamente las políticas de Bush y El diario de los muertos (2007), se centrará en un tema tan actual como es la manipulación de información mediática.


LO QUE ROMERO NOS LEGÓ

Es innegable que el corpus de las obras de Romero afirmará la estética de los muertos vivos: la extrema delgadez, la degradación física, el gesto de sufrimiento, costillas al aire, tripas esparcidas y ropa corroída. Así como también provocará el boom del género del que se nutrieron muchos realizadores actuales, entre ellos Danny Boyle.

Boyle, en 28 Días Después (2002), narra con gran realismo como Jim despierta en una Londres casi desértica, habitada por zombis que tienen el virus de la ira. Un virus que se filtró por un experimento científico, que contagia y transforma con extrema rapidez, y lleva a sus infectados a matar. A diferencia de los zombis de Romero, estos no solo atacan de manera grupal, también lo hacen individualmente. Con Boyle se sientan las bases del humano que se convierte en zombi por infestación.

El zombie de Exterminio. (Foto: DNA Films)

Otro film en donde las personas devienen en zombis por un virus es Guerra Mundial Z, de Marc Forster, en la que una familia que transita un día normal, de repente se ve rodeada de gente que ataca con extrema ira. También seres infectados violentos y rabiosos que solo quieren asesinar. Aquí, los zombis llegan casi al razonamiento. Pareciera que les queda un resabio del comportamiento humano.

Los zombis de Guerra mundial Z en plano ataque. (Foto: Paramount Pictures)

La moda zombi está más vigente que nunca. Esta figura pone en relieve un miedo básico en nuestra sociedad: el de ser controlado y actuar de forma inconsciente. Como nosotros, el zombi es un alienado y si avezamos el ojo, nos damos cuenta que los argumentos de estas películas están relacionados a diferentes crisis políticas, económicas y sociales que suceden en el mundo. Es así, que más allá del propio gusto por el género, el cine de zombis también indaga el mundo en que vivimos, ya que casi todo en él es una gran metáfora de nuestra sociedad.

(Foto de portada: Laurel Group)

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