¿Por qué odiamos a Skyler de 'Breaking Bad'? Anna Gunn responde

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 3 de julio del 2018

Y sí, el machismo tiene que ver.

No viste Breaking Bad si no odiaste a Skyler White. La esposa del antihéroe más metanfetamínico de la televisión es la villana que amamos odiar. Embarazada adúltera, contadora especialista en limpieza de dinero, madre psychoparanoide, e histérica profesional, la blonda fue blanco del hate y tildada de todo menos de guapa. El rechazo fue palpable al punto en que la mismísima Anna Gunn, que le prestó el cuerpo a la Señora White, salió en defensa de las (muy razonables) actitudes de la ¿antagonista?


Antes que nada, es importante entender parte del gancho psicológico de los antihéroes. Breaking Bad siempre fue un engranaje argumental ensamblado a la perfección, en el que se legitimaba las elecciones moralmente cuestionables de Walter White con un clavado narrativo a su manera de funcionar. Y todos compramos el relato de sí mismo al punto en que el público en general avaló desde la criminalidad de traficar drogas para pagar su tratamiento para el cáncer, y la mentira y el encubrimiento pese a la angustia de su núcleo familiar, hasta el asesinato de los incordios de ser el drug lorg más titánico de Albuquerque. Su justificado perfecto era sencillo: todo lo hacía por su familia.


Y ahí es donde entra Skyler y su constante aprehensión a los delitos de Walter. "La gente veía a Walter White como un héroe y querían conectar con él de una forma tan visceral que la veían a ella como si fuese su antagonista, y la antagonista de toda la serie, de algún modo. Sentían que ella se interponía en el camino de Walter para hacer todo lo que quisiera", explicó Gunn a EW en una reunión del elenco a diez años del estreno de la serie.


Esa ciertamente fue la primera piedra en el camino de su aceptación como personaje. Parte del fuerte rechazo, para Anna, se cementa en motivos mucho más psicosociales. "Fue una combinación de machismo, ideas sobre los roles de género, y sinceramente, también creo que tiene que ver con lo bien contruida que estaba la serie", continuó la actriz.

Así y todo, el desmadrado rechazo público se salió de sus carriles. "Me sorprendió muchísimo. Como actriz, mi trabajo no es interpretar personajes que hagan felices a todos los espectadores. Eso no es interesante. De hecho, los personajes que son más difíciles en cierto modo son los más interesantes. Pero cuando estás en una serie que se ha vuelto tan grande y la gente te identifica tanto con alguien que detestan, no puedes evitar que te afecte. Fue muy extraño y confuso para todos nosotros", sostuvo.

Y sí que la afecto. "Me preguntaba constantemente si estaba haciendo algo mal, si no interpretaba bien el personaje o no aportaba suficiente a la historia. Fue extremadamente importante para mí darme cuenta de que la gente siempre tendrá sus opiniones y que pueden estar motivados por razones muy diversas y no hay nada de malo en eso", concluyó Gunn.


Imagen de portada: AMC