Cómo hizo Robert Pattinson para estallar su microondas cocinando pasta

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 13 de mayo del 2020

Piccolini Cuscino, o pasta-on-the-go, son el invento gastronómico que la estrella de 'The Batman' quiso

No nos quedan dudas de que Robert Pattinson es un tipo multifacético. El paso del tiempo lo convirtió de vampiro con gltter y título honorario de unicornio en la franquicia crepúsculo a uno de los actores más interesantes de nuestra generación, con cintas como High Life, la demencial El Faro, y la brillante Tenet bajo el cinturón. Y si aún había alguna, las selfies que se tomó para la revista GQ demuestran con creces que tiene tremendo talento artístico. Pero para lo que claramente no tiene talento es para cocinar. Es que el actor prendió fuego su microondas mientras intentaba cocinar


Pues sí. Pese a asegurar que lleva una dieta de “bestia salvaje”, una especie de mapache que come de la basura en cuarentena, parece que Robert es todo un sibarita. El actor, que admite que come atún directamente de la lata con unas gotas de Tabasco para mantener su régimen para The Batman, habría comenzado cierto proyecto gastronómico con una idea de su propia maquinación.


Aparentemente, tuvo una idea de negocio el año pasado. ¿Qué pasaría si, se dijo a sí mismo, "la pasta realmente tuviera el mismo tipo de credenciales de comida rápida que las hamburguesas y las pizzas”? Estaba tratando de descubrir cómo capitalizar en esta área del mercado, y estaba tratando de pensar: ¿cómo se hace una pasta que se puede tener en la mano?

Ahí nacieron las Piccolini Cuscino, literalmente “pequeñas almohadas”, una creación que harían sonrojar a cualquier italiano que se precie de serlo, pues la idea en origen era una especie de pasta-to-go. La idea, de hecho, llegó tan lejos como para tener una especie de prototipo que incluía mucho queso, una prensa para paninis, y gran voluntad. Es más, hasta tuvo una reunión con la realeza del restaurante de Los Ángeles, Lele Massimini, cofundador de Sugarfish y propietaria de el clásico restaurante de pasta de Santa Mónica Uovo.

De más decir, fue un fracaso. "Y le conté mi plan de negocios", recordó Pattinson, "y su expresión facial ni siquiera cambió después. Y mucho menos reconocer cuál era mi plan. No había absolutamente ninguna señal de nada de él, literalmente. Y eso me desanimó un poco ”. (Massimini dijo después a GQ: "Es 100 por ciento cierto, todo lo que te dijo")

Crédito: The Guardian

Crédito: The Guardian


¿Pero qué es una pequeña almohada? Pues, la cocinó en vivo para el (¿afortunado?) periodista de GQ Zach Baron, que relata en una espléndida crónica qué es. Para el evento, Robert compró: una caja de hojuelas de maíz, un enorme encendedor, muchas fetas de queso, salsa de tomate en frasco, pasta, azúcar, y parte de arriba de un par de hamburguesa.


Para hacer la “almohadita”, uno tiene que hacer una especie de esfera con papel de aluminio, que Robert rellenó de azúcar. Paso siguiente: la pasta. “Observo mientras vierte pasta penne seca en un tazón de cereal, la cubre con agua y coloca en el microondas durante ocho minutos. Él dice que usar penne ya es un territorio nuevo para él”, detalla Baron. “Mientras tanto, toma el papel de aluminio y comienza a verter azúcar encima (...) abre su primer paquete de queso y comienza a cortar rebanada tras rebanada sobre la lámina de azúcar. Luego más azúcar”, detalla. La corteza, además, lleva pan rallado (o, en caso de cuarentena, copos de maíz; y que Robert olvidó en el primer intento).

robert pattison pasta

Crédito: GQ


Pues eso: copos de maíz, queso, azúcar. Robert rellena la esfera con salsa y luego agrega la pasta. Con la pequeña almohada mayormente construida, Pattinson echa más azúcar encima y luego produce la mitad superior de un bollo o pan de hamburguesa, que ahueca, lo coloca encima del resto y lo flamea con el encendedor (literalmente quemando uno de los guantes de látex que usó para cocinar en el proceso).

¿Hasta aquí bien? Aquí es donde viene lo complicado. Es que Robert olvidó que no podía meter papel de aluminio en el microondas, y después de muchas vueltas, literalmente incendió el aparato. Orgullosamente, camina hacia el mostrador donde está encendido su teléfono cuando, detrás de él, un rayo sale del horno / microondas, y Pattinson se agacha como si alguien afuera hubiera abierto fuego. Se ríe y se agacha mientras el horno arroja destellos de luz y sonido. Y luego, con un fuerte golpe final, el horno / microondas se apaga”, explica Baron.

the guardian robert pattinson pasta

'The Guardian' intentó recrearla... Y quedó así


“En el silencio, Pattinson y yo miramos la misteriosa maquinaria construida en la pared detrás de él. "Sí, creo que tengo que dejar eso en paz", dice, suspirando de nuevo, levantándose del piso. "Pero ese es un Piccolini Cuscino"”, concluye la experienica. Y es claramente superadora.

Ahora bien, podemos entender la lógica detrás de las almohaditas de Pattinson y, ahora, no podemos pasar el resto de nuestra vida sin probar siquiera una. ¿Te animas a intentarlo?

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