Por qué 'Thor' es la peor franquicia del Universo Cinematográfico de Marvel

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 7 de noviembre del 2017

No nos odien: lo es.

Antes de que ataquen los haters a hacernos puré con su teen rage online, déjenos protegernos con un par de escudos de Valkyria: este ránking no estaría incluyendo a Thor: Ragnarok, la aventura del sexy Dios del Trueno que electrifica las taquillas alrededor del mundo. Pero en efecto: la del Príncipe Asgardiano debe, indudablemente, ser la perdedora en una pulseada con el resto de las franquicias del Universo Cinematográfico de Marvel. Y si la noticia te cae como sacudón de Mjölnir al pecho es que verdaderamente no has comparado a Thor y Thor: un Mundo Oscuro con el resto de los metrajes del UCM. Es que, seamos sinceros: ¿verdaderamente podemos comparar la trilogía de Thor con las de Iron Man o con Capitán América? Pues, creemos que no. Y la Fiscalía Fandango defiende su caso.

Ya lo sabíamos: Ragnarok es algo así como un rebooteo parcial que el cráneo demencial de Taika Waititi regaló al fandom para redimir al Dios. El cambio de tónica viró hacia el ácido profundo y la faceta Vikinga Cómica Interespacial fue un paradigm shift elemental para darle un shock tamaño desfibrilador a la ligeramente moribunda franquicia de Thor, pero manteniéndose como parte inseparable del Universo compartido del resto de los personajes de Marvel con algo así como una buddy comedy intergaláctica que funciona en todos los niveles con un par de (muy aguerridas) decisiones narrativas. ¿Pero de qué se tuvo que rebootear? Pues... De unas primeras entregas bastante cuestionables que sumaron la más deficiente taquilla del todo UCM y que empalidecen en comparación al resto de sus compañeros Avengers.

Analicemos. La primera solo movie del Dios del Trueno arroja la mitología nórdica por la ventana y hasta cualquier concepto que podíamos tener del cocky Chris Hemsworth en toda su gloria asgardiana. La presentación oficial por fuera del mundillo Avenger fue, en defintiiva, bastante calamitosa: amén de ser un Dios vikingo del espacio varado en Nueva México y que el conflicto sea algo lo bastante inverosímil como un robot espacial llamado El Destructor que debe venir a matar a Thor, nada en esa película funciona. Si el tropos del spinoff no era ya lo bastante deficiente, el pathos era peor: la única forma en la que podemos conectar emocionalmente con el personaje son los consabidos arquetipos narrativos de los agotadísimos temas de "Pez-Fuera-Del-Agua" y la love story con la científica Jane Foster (un desperdicio indudable de la ganadora del Oscar Natalie Portman). Sin veradera inspiración, Thor fracasó principalmente por ser poco interesante en su propia historia, porque el personaje no tenía madera propia para narrar sus propias aventuras. De hecho: la introducción de Loki, el personaje secundario y hermano malvado, funcionó muchísimo mejor que la propia narrativa del héroe.

Y si eso era malo, ni digamos Un Mundo Oscuro, unánimente la peor película de UCM (y sí, incluimos a The Incredible Hulk). La segunda aventura del Dios del Trueno tenía, además, la pesada tarea de introducir una de las seis Infinity Stones (que veremos nuevamente en la aventura contra Thanos en la próxima Infinity War)... Hecho que pasó completamente por alto ante la atroz necesidad de Thor de llevar a Jane a conocer a sus padres. Si bien hubo muchísimos más platillos y especáculos en esta entrega (con todo y una enorme criatura bajando del cielo que, a esta altura, es de lo más marvelita que existe), el tropos del personaje no escapaba a su inadecuación en situaciones sociales y su seriedad, además de las profundas fallas narrativas. El villano Malekeith es un desastre del subdesarrollo de personaje que prácticamente no se relaciona con ningún otro miembro del elenco, las Stones pasan a segundo plano, Portman casi muere, y desastres varios. Así y todo, es absolutamente olvidable.

En contraste, y del otro lado de la barra Avenger, nos encontramos con un Tony Stark con una indudable potencia personal, un personaje construido con el fuego del sarcasmo brillante y de megainteligencia en el estilizado (y verosímil) empaque de Robert Downey Jr. Con la excepción de una relativamente floja segunda entrega, la franquicia descansa cómodamente sobre historias creíbles para un personaje con profundo desarrollo y que hasta llega a un bajo histórico en Iron Man 3 con todo y un caso galopante de estrés postraumático. La del megamillonario más egocéntrico con su chispa de heroísmo es una de las tramas más complejas del UCM y redime (o algo así) a Tony Stark de su consumismo capitalista. La llegada de la enfermedad mental, el descarrillamiento de su relación con Pepper Potts, las cuestiones políticas de base de la propiedad, y el desarrollo de la personalidad de Stark que vira hacia la oscuridad, la convierten en una de las mejores franquicias de Marvel (con todo y el gatillo fácil de los trajes Mark)

La tragedia en tres actos de Capitán América funciona de forma similar. Con una primera entrega que indudablemente nos retrotrae a otros tiempos con una potente historia de viajes en el tiempo, Steve Rogers conquistó nuestro corazón marvelita. La segunda entrega, una sólida inserción al mundo moderno con la paranoia de los thrillers políticos de los '70, incluso nos desterró a S.H.I.E.L.D para revelarnos a HYDRA y hasta funcionó como una minipelícula de los Avengers. The WInter Soldier y su puja entre pasado y futuro es indudablemente una de las mejores del UCM y se ve solo opacada por Civil War, la reina de Marvel. El tercer acto es una explosión de ideologías que hasta logró introducir exitosamente a Black Panther y al Spider-man de Tom Holland sin perder el protagonismo de Rogers, que niega el acuerdo de Sokovia que propone el traumadísimo Stark. De hecho, la película es lo bastante buena como para hasta desbandar a los Avengers (de lo que solo Thor se mantiene ignorante)

Habiendo dicho todo esto, es evidente que de las solo franchises del UCM, la de Thor/dios nórdico/alien/Rey/superhéroe/bro es la más débil de todas y no vio la luz hasta Ragnarok. Sus aciertos, que le brindaron un 93% en Rotten Tomatoes, son muchísimos, pero no redimen al resto de la franquicia. De hecho, su separación es tal que hasta podría considerarse la patada inicial para una saga completamente nueva, sobre todo por la ruptura narrativa que debio encausar Waitit para salvar la historia del Dios del Trueno. Es que de forma simbólica, debió romper el Mjölnir, cortarle el pelo, matar a sus amigos y a su padre, y hasta erradicar a Asgard, para poder desterrar las incoherencias narrativas de las primeras dos entregas. Y así y todo, nadie lloró (excepto de risa).

Ragnarok compite para ser la mejor de las nueve películas, pero una cosa es cierta: los tres sólidos films que detentan tanto Iron Man como el Capitán América no se comparan a la so-so primera entrega (y la decididamente mala segunda). SIn importar qué tan buena sea Ragnarok, Thor pierde esta pulseada.

(Imagen de Portada: Marvel Studios)

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