El triunfo de ‘Parasite’ (o cómo Hollywood aprendió abandonar el prejuicio a los subtítulos y amar las películas)

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 10 de febrero del 2020

La victoria parásita de la cinta de Bong Joon-ho hizo historia en los Premios Oscar y nos habla de una industria que, aún con cuentas pendientes, busca abrirse al cambio.

Lo hicimos. Después de más de tres horas de Oscar, con todo y acertadas decisiones de vestuario, actuaciones en la alfombra roja y memes de Billie Eilish, la noche más grande de Hollywood acaba de terminar. Y, a fin de fiesta, podemos decir que resulta que nuestras predicciones ganadoras completamente precisas no eran totalmente precisas y que una ceremonia que parecía cantada y sin sobresaltos terminó por sorprendernos a todos. Y la ruptura de todos los prode llegó de la mano de Parasite.


¿Quién ganó la mejor película? La respuesta histórica: el parásito elegido por la gente de la Academia. Parasite se consagró con su cuarto gong de la noche, después de hacerse de las estatuillas a mejor director para Bong Joon-ho, Mejor Largometraje internacional y Mejor Guión Original. La victoria convierte a Parasite en la primera película en idioma extranjero en los 92 años de historia de la ceremonia en llevarse el primer premio. Y sí: eso cambia radicalmente el juego de Hollywood.


La comedia negra Parasite cuenta la historia de la familia de Kim, que se abrió camino en trabajos de servicio con la familia más rica solo para hacer varios descubrimientos impactantes sobre lo que ocurría puertas adentro. La sátira empapada de sangre, tensiones de clase y cambio climático se convirtió en un éxito mundial porque trasciende al idioma y toca fibras universales de la vivencia humana.

Es por eso que Parasite ya se embolsó más de US$ 100 millones alrededor del mundo. Más allá del triunfo de taquilla, la cinta arrasó en la temporada de premios y se consagró ante la crítica. Parásito es la primera película de Corea del Sur en ganar la Palma de Oro de Cannes y el Screen Actors Guild Award al mejor elenco en una película. Además, ganó en sendas categorías internacionales de varios premios de muchísimo prestigio.

Pero sin importar cuán exitosa fuera, de ahí a que la cinta coreana hiciese el salto cuántico ante la Academia era otro cantar. Ya sabemos que la industria cinematográfica norteamericana suele resentir el cine internacional. Lisa y llanamente, las cintas internacionales no compiten en la misma categoría que las habladas en inglés: para eso está la categoría recientemente re-bautizada como Mejor Película Internacional. t "Una vez que superes la barrera de los subtítulos de una pulgada de alto, se te presentarán muchas más películas increíbles", bromeó el mismo Joon-ho en los Globo de Oro tras de ganar el premio a la mejor película en idioma extranjero.


Nadie se sorprendió demasiado el pasado 13 de enero cuando se anunció su nominación a la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa, pero sí cuando nos enteramos que había recibido la nominación en la terna de Mejor Película, logrando un total de seis nominaciones. De hecho, sólo otras 11 cintas de habla no inglesa fueron nominadas anteriormente para Mejor película, incluyendo a Roma, Amour, Babel y Crouching Tiger, Hidden Dragon. Parasite es la sexta película en ser nominada tanto en esa categoría como en la Mejor Película Internacional, logro que también consiguió Roma el año pasado.

La sorpresa fue gigante el domingo cuando Parasite se alzó sobre clásicos como Joker, Ford v Ferrari, The Irishman, Marriage Story, Little Women, 1917, Once Upon a Time in Hollywood, y Jojo Rabbit. Y marca sin dudas que los tiempos han cambiado en Hollywood. Después de todo, los Oscar son el premio mayor de la Academia y, más allá de un reconocimiento, también se trata de un hecho profundamente político.


La inclusión de una cinta en coreano en la terna de nominados ya hablaba cantidades de una voluntad de inclusión, hecho que también se podía olfatear en la nominación de Little Women. Largo y tendido se ha denunciado cómo la industria del entretenimiento invisibiliza las narrativas de mujeres tanto delante como detrás de cámara, y de cómo se excluyen a directores y cintas de otro background étnico, racial, sexual, y regional.

Que Parasite se haga del Premio Mayor que el entretenimiento tiene para dar (aval resonante que, dicho sea de paso, viene acompañado de una jugosa taquilla sólo por ser la ganadora) nos habla, quizá, de un Hollywood que busca romper la barrera del subtítulo y que apuesta a la riqueza que otros horizontes culturales tienen para dar. El Oscar para Bong Joon-ho es una oportunidad de ampliar el mundo simbólico que las películas nos ayudan a construir, un reflejo del crisol multicultural que el cine tiene para regalar. Con aún un largo trecho para recorrer, podemos esperar que esta sea la primera de muchas cintas de habla no inglesa que se erigen con este premio.

Imagen de portada. Getty Images

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