Los 10 mejores gritos de terror del cine

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 23 de julio del 2020

¿Qué es una película de terror sin gritos? Pues nada

¿Qué es una película de terror sin un buen grito? Agudo y penetrante, estilo metralleta, aullidos guturales, sostenidos, estilos Nic Cage ("Not the beeees"): los alaridos son una parte integral que sirven de indicador directamente proporcional a la calidad de la película de terror. Mejor el grito, mejor la cinta, ¿no?


La banda sonora de los aterradores climaxes del horror son una commodity cultural del género desde que el cine es hablado, allá lejos y por la década del ‘20. El arte del aullido inquietante tiene cien años de historia icónica, y no necesitamos motivos para honrar a los mejores. Prepara tus cuerdas vocales y busca tu afinador: estos son los mejores gritos del género.


SCREAM

Arranquemos coronando con la cinta homónima: Drew Barrymore. Sí, Neve Campbell hace la mayor parte de los gritos reales en la primera cinta de la aterradora franquicia, pero los alaridos de Drew se llevan el premio mayor. Es que los gritos de Casey son algo así como la patada inicial de Scream: los primeros cinco minutos de metraje, con el misterioso Ghostface espiando por la ventana, es pura tensión que se desbarata con el alarido de Drew. Es auténtico, Drew está súper en personaje, y nos pone los pelos de punta


HALLOWEEN

Es oficial: Jamie Lee Curtis tiene una garganta de aero. La superviviente Laurie Strode se la pasa aullando como si estuviera escapando de un asesino enmascarado (que, bueno, en efecto así es) en la cinta original y su habilidad para hacer de su voz una increíble herramienta del terror sigue hasta hoy. Así y todo, la primera Scream es un clásico: la vibra guerrilla del cine de horror de 1970 es más auténtico que cualquier cosa que exista en el cine hoy en día. Esta es la cinta que unge a Jamie Lee curtis como nuestra la reina entre todas las scream queens y, curiosamente, podríamos decir que el grito de Jamie es genético, porque su madre es…


PYSCHO

En efecto: Janet Leigh es la mamá de Curtis, y podemos asegurar que la habilidad de pegar unos bramidos que trinan los oídos le viene en la sangre. La escena de la ducha de Psicosis es icónica por un motivo, y mucho tiene que ver con el alarido de Marion Crane mientras el cuchillo amenazante brilla en la mano de nuestro psycho killer favorito.


MISERY

Sí: estamos hablando de esa escena de James Cann y el martillo que blande Kathy Bates. De verdad, nada preparó nuestro estómago para esto. No vamos a decir mucho, porque es una escena no apta para cardíacos, pero nos tuvo a panza revueltas desde que vimos la aterradora tortura de la tétrica Annie Wilkes. Convengamos: si no pegas un alarido brutal cuando una loca psicótica rompe tu pierna con un martillo a la usanza de los días más oscuros de la esclavización, pues no sabemos qué lo hará.


TIBURÓN

Tú gritas, nosotros gritamos, Susan Backlinie grita, y es legendario. Susan inauguró la impecable categoría de aullido de: Gritar-mientras-te-ahogas-y-te-come-un-tiburón, y salió bastante airosa. De hecho, su griterío nos mantuvo alejados del mar desde entonces hasta hoy. Jaws es una obra maestra que corona su plétora de sonidos con el infame ostinato de dos notas de John Williams y ese sonido de uñas contra pizarrón. El grito sólo corona una impecable cinta.


SÉ LO QUE HICIERON EL VERANO PASADO

Jennifer Love-Hewitt da cátedra del grito primal en este clásico noventero. En serio: es un grito prácticamente perfecto: evoca horror en iguales cuotas que transmite urgencia. Se nota que Jennifer tuvo carrera de cantante y sabe manejar sus cuerdas vocales, ¿no?


EL RESPLANDOR

Heeeeere’s Johnny! Estamos de acuerdo que pocas cosas en el mundo aterran más que un Jack Nicholson desencajado, con alucinaciones, y rompiendo la puerta a hachazos para asesinarte en un hotel asediado por fantasmas. El grito de Shelley Duvall sin dudas debe haber salido de un lugar genuino, ¿no? Cualquiera sea el caso, pobre Wendy Torrance.


FRANKENSTEIN y KING KONG

No hay chillidos como los de los monstruos de culto de la era dorada del celuloide. Mae West nos rompe los oídos ante el Monstruo de Frankenstein de una forma todo lo delicada que podía ser una mujer en la década del ‘20. Fay Wray es la destructura oficial de tímpanos de King Kong, y se lleva las palmas por gritar como una energúmena durante toda la cinta. Puede que ninguna de las dos hayan gobernado el volumen, pero la expresión y el lenguaje coroporal es legendario.


LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS

El último grito de Donald Sutherland de la versión de 1978 de Invasion of The Body Snatchers fue un grito de advertencia , una cosa inhumana que nos pone los pelos de punta. Entre el sonido y la expresión corporal, estamos ante uno de los mejores gritos de la historia del cine.


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