'Los Dos Papas': fumata blanca para Anthony Hopkins y Jonathan Pryce en lo nuevo de Netflix

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 29 de agosto del 2019

La transición del Papa Benedicto XVI a Bergoglio, en una de las apuestas más fuertes de la plataforma de streaming

Ya vayan sacando el premio Oscar. El tráiler de Los Dos Papas está entre nosotros y una cosa parece obvia: Netflix tira toda la carne al asador preparándose para la temporada de premios y apuesta a narrativas contundentes en películas con pedigrí de auteur. Es que The Two Popes es el abordaje en el que el brasileño nominado al Oscar Fernando Meirelles (el crack detrás de Ciudad de Dios) profundiza en la abdicación del Papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y la transformación del cardenal Jorge Bergoglio (Jonathan Pryce) en el Papa Francisco. Y sí: los dos están igualitos a sus contrapartes de la vida real.


Esta mirada íntima de un momento clave en la historia de la Iglesia católica arranca con una de las escenas más logradas que jamás vimos en el tráiler: Benedicto tocando el piano y Bergoglio cantando los Beatles. No hay remate. Basta sólo un minuto y medio para darnos cuenta de que Los Dos Papas es tanto una exploración de la dinámica entre dos pesos pesados, como una búsqueda estética, una profundización en los detalles de la vida religiosa en general y del Sumo Pontífice en particular.


El tráiler nos muestra cómo Bergoglio le pide permiso para retirarse al Papa, completamente en dedsacuerdo con las decisiones recientes de la Iglesia. Acto seguido, vemos cómo Benedicto busca a su sucesor con un terrible secreto a cuestas. Desde ahí, se desarrolla una trama que sacudirá a la Iglesia hasta sus los cimientos en una reflexión sobre la culpa, la tradición eclesiástica, la necesidad de cambio.


Y el detalle está a servicio de la historia: nos damos cuenta de que un par de zapatos no son sólo un par de zapatos en el complejo mundo simbólico de la Iglesia; que gritar un gol argentino en un bar es revolución; y que la Iglesia es mucho más que una institución. Y es que en Los Dos Papas, la tensión entre las dos figuras pendula entre la resistencia al cambio y la necesidad de renovación y de ajustarse al mundo moderno. En el medio, la profunda convicción de la voz de Dios.

Imagen: Netflix

Imagen: Netflix


La historia, sin dudas, tiene tela para cortar. La abdicación del el pontífice emérito Benedicto XVI, el ex cardenal alemán Joseph Ratzinger, fue la primera señal de un cambio profundo en la estructura eclesiástica, que vino plagada de la terrible rebelación de los VatiLeaks (el informe acusaba la existencia de “una red homosexual compleja, organizada y cimentada dentro de la cúpula de la Iglesia”, la revelación de una serie de escándalos de pederastía relacionados con sacerdote y las “luchas de poderes” entre los mismos integrantes de la Curia). De hecho, hace 600 años que no había dos Papas vivos obligados a convivir y, hasta el día de hoy, se sigue presentando la fractura entre la nostalgia ultraconservadora y las que demandan cambios en la Iglesia.



Imagen de portada: Netflix.

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