"Me acosté con Jennifer Lawrence y ahora ella tiene un Oscar": la denuncia contra Harey Weinstein que destapa nuevos horrores

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 18 de diciembre del 2018

La actriz negó tajantemente tener más que una relación profesional con el productor, acusado de abuso, acoso, y violación.

Parece sacado de la peor telenovela. Pero -terriblemente- es la vida real. La ristra de aterradoras revelaciones que se desbandaron con el grito primal con el que Rose McGowan y Ashley Judd revelaron las décadas de abuso y acoso sexual en las entrañas californianas de Hollywood causó la avalancha más movilizadora en la industria. Y, pese a que ya pasó un año desde la primera denuncia pública, nada apuntaría a que tenga fin. Capítulo tras capítulo, el escándalo Harvey Weinstein, el titán de la producción norteamericana, fue una bola de nieve que creció a velocidades afortunadamente insólitas: desde entonces, más de 100 mujeres lo denunciaron por acoso, abuso, y violación.


Ahora, en el último capítulo del escándalo que disparó el movimiento mundial #MeToo contra el abuso y acoso a las mujeres, Weinstein vuelve a estar en la mira de una nueva denuncia por abuso. Según declaró la última querellante, que prefirió mantenerse en el anonimato, Weinstein la habría agredido sexualmente en varias oportunidades, pero se refirió puntualmente al Festival de Sundance de 2013. Es que, como parte del esquema manipulador de todo depredador sexual, Weinstein intentó convencerla de que podría hasta ganar un Oscar si hacía lo que él quería.


Es que, según explicó la denunciante, el productor habría alardeado de tener ese talento. “Me acosté con Jennifer Lawrence y mira dónde está ahora, acaba de ganar un Oscar", asegura que le dijo el productor para convencerla de que mantuvieran relaciones. Nada que no podamos creer de un hombre que usó su poder y dinero para comprar el silencio de sus víctimas con estrictos acuerdos de confidencialidad.

Según consta en la denuncia, Weinstein siguió a la querellante cuando se dirigía al baño y se masturbó delante de ella. Si todo esto no fuera lo bastante perverso, el productor la habría amenazado y denigrado, explicando que “si no hacía lo que él quería no se convertiría nunca en actriz”.


De ese evento, siguieron años de agresiones que, como una máquina de movimiento perpetuo, operaba con el horrible modus operandi de prometerle papeles en películas, mientras se aprovechaba sexualmente de la aspirante actriz. Fue en una de esas situaciones, después de que Weinstein le practicara sexo oral sin consentimiento, que habría alardeado de tener relaciones sexuales con Lawrence.

Y a Jennifer respondió tajantemente: es que a nadie le gustaría quedar implicado como engranaje involuntario de la sofisticada y atroz maquinaria Weinstein. “Mi corazón está roto por todas las mujeres que han sido víctimas de Harvey Weinstein. No he tenido nada más que una relación estrictamente profesional con él. Este es solo otro ejemplo de las tácticas depredadoras y las mentiras con las que ha intentado engañar a innumerables mujeres”, dijo la actriz en un comunicado oficial.

No fue la primera vez que se pronunció contundentemente al respecto."Que quede claro, que si bien yo no he sido victimizada personalmente por Harvey Weinstein, respaldo a las mujeres que han sobrevivido a sus terribles abusos y las aplaudo por usar todos los medios necesarios para traerlo ante la justicia, ya sea a través de acciones criminales o civiles. Time´s Up ", se manifestó la actriz en E News.

No es la única que clama por la falsedad de las acusaciones contra el productor. "Esta demanda fue presentada y actualizada estratégicamente sin notificar a los abogados del señor Weinstein por una sola razón: para avergonzarlo y lograr atención mediática sin confirmar. Las acusaciones maliciosas presentadas en la demanda son totalmente falsas y estamos viendo las opciones disponibles para desestimar dichas declaraciones", publicó el equipo de defensores de Weinstein en un comunicado recogido por TMZ.


"El señor Weinstein está apenado de que la señorita Lawrence, con quien solo ha tenido una relación respetuosa y profesional, haya sido arrastrada a este repugnante intento de difamación. Esto termina de probar que cualquiera puede decir lo que sea en una denuncia para maximizar el shock y para difamar, sin necesidad de presentar pruebas", concluye la declaración oficial.

Estamos seguros de que 60 denunciantes en la ola tidal en la que se convirtió la cacería del comportamiento depredador de Weinstein no pueden estar equivocadas. El backlashing es una de las conductas más condenables que revictimiza a la víctima y la sume en el silencio. Pero a ese patriarcado ya se le acabó el tiempo.

A un año del huracán mediático y social que sacudió hasta los cimientos la sociedad en general y a la industria en particular, seguimos procesando y entendiendo las ramificaciones que brotaron de las denuncias contra Harvey Weinstein. Y, francamente, seguimos deconstruyendo las conductas tóxicas que permitieron que exista en el primer lugar y que permitieron que se naturalizara tamaña barbarie durante décadas y décadas… Pero, ante todo, ahora es cuando erigimos los verdaderos cimientos de una sociedad igualitaria que condena el abuso y el acoso sexual. Y, francamente, ya era hora.


Imagen de portada: APA.