Demasiado tarde: el staff de la Weinstein Company se pronuncia sobre el escándalo

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 20 de octubre del 2017

Por desgracia, quien ríe último no ríe mejor.

Parece sacado de la peor telenovela. La ristra de aterradoras revelaciones que se desbandaron con el grito primal con el que Rose McGowan y Ashley Judd revelaron las décadas de abuso y acoso sexual en las entrañas californianas de Hollywood causó la avalancha más movilizadora en la industria. Y nada apuntaría a que tenga fin. Capítulo tras capítulo, la escándalo Harvey Weinstein, el titán de la producción norteamericana, fue una bola de nieve que creció a velocidades afortunadamente insólitas: desde su sumario despido de la Weinstein Company que cofundó, más de 50 mujeres de la film industry declararon en su contra. Si creíamos que nada podría superar a la necesaria expulsión de la Academia de Cine de Hollywood o la necesidad de crear una comisión especial contra el acoso sexual, el anteúltimo capítulo del escándalo implicó también al menor del clan cuando se destapó que Bob Weinstein también habría acosado sexualmente a la showrunner de The Mist. Y ahora, selecto staff de la Weinstein Company se ha pronunciado respecto de los polémicos y criminales sucesos que envuelven a sus dos chairmen.

Es que vamos: las acusaciones que se publicaron inicialmente en The New York Times y el New Yorker no solo apuntaban contra los crímenes cometidos por Harvey Weinstein, sino que también incluían a gran parte del staff como parte de la trama del escándalo. La denuncia incluyó en varias instancias la complicidad de las asistentes de Weinstein, que habrían conspirado junto al jefe para dejarle solo con varias actrices en múltiples ocasiones, posibilitando así las escenas de abuso sexual. Además, la formulación sintáctica de los contratos de la Weinstein Company esencialmente le permitían acosar sexualmente sin ser despedido. Ante la inclusión de Bob en los alegatos en su contra, la Company decidió que era momento de manifestarse públicamente y fue así que selectos miembros del equipo -que jamás salen del anonimato publicando sus nombres o siquiera cuántos son- redactaron una declaración que se publicó ayer en el New Yorker.

En resumidas cuentas, la carta se afirma junto a las acusaciones contra Weinstein mientras niega consciencia de los crímenes que ocurrieron bajo sus narices. "Todos sabíamos que estábamos trabajando para un hombre un un temperamento infame. No sabíamos que estábamos trabajando para un depredador sexual serial. Sabíamos que nuestro jefe podía ser manipulador. No sabíamos que usaba su poder para el sistemático asalto sexual de mujeres que también silenciaba. Teníamos la impresión de que era un mujeriego que tenía affaires extramaritales. No sabíamos que era un agresor violento y un violador. Decir que estamos shockeados y sorprendidos solo nos vuelve parte del problema", afirmaron en su declaración.

Los empleados -que además afirman que esta carta constituye una violación a la cláusula de confidencialidad que incluye sus contratos- dicen muchas de las cosas correctas: no solo dicen que Weinstein es un solo uno de los "bullys sociópatas que se han exaltado a lo largo de los años", sino que también dan todo su apoyo a las víctimas... Pero he ahí la contradiccion: si has meramente seguido la carrera de Weinstein durante años -ni hablar de trabajar con él- sabes que su infame reputación ha sido parte de la agenda pública por años y que avalarla, en cierta forma, también era condescender al acoso y abuso sexual que esa actitud enmascaraba. Si bien nos parece genial que el staff decida alzar la voz, también sentimos que es demasiado tarde... .

La postura nos evoca a la de Quentin Tarantino, que acaba de afirmar que "sabía lo suficiente como para poder hacer más de lo que hice". La actitud es genial... Pero todos somos valientes cuando no hay nada en riesgo.

(Imagen de Portada: Fotomontaje de Fandango con imágenes de NBC)