Adiós, camaleón: Christian Bale le dice basta a las transformaciones físicas radicales

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 25 de enero del 2019

De los 55 kilos de 'El Maquinista' a los 100 de 'Vice', Bale ha llevado su cuerpo al extremo.

A la evidencia nos remitimos. Contratar a Christian Bale, el karma-chamaleon de Hollywood, para una película es prácticamente garantía de dramáticos cambios de look para dar con el physique du rol necesario para el personaje. Desde el Batman Oscuro de nuestras fantasías más DC-tásticas, pasando por la aterradora delgadez de El Maquinista, hasta el cuerpo obeso y calvo de Dick Cheney, vicepresidente norteamericano en el segundo período de George W. Bush y parcial ideólogo de la Guerra de Irak, Bale ha hecho carrera mutando su cuerpo a puntos irreconocibles. Pero eso ya es cosa del pasado: según admitió el propio actor, esos días ya han pasado.


El total makeover del shapeshifter de la industria es algo que viene de larga data. Christian es un actor de método y utiliza su cuerpo como vía expresiva para canalizar un papel. De hecho, sus fluctuaciones físicas nos ha dejado anonados en más de una ocasión... Es que vamos: el actor pasó de los notables 84 kilos que pesaba de American Psycho, a unos esqueléticos 55 kilos para el insomaníaco El Maquinista. Y ahí ni siquiera mencionamos a Batman, en las que pesó entre 80 y 86 kilos de puro músculo y la notable pancita tripera para The Great Hustle, donde llegó a pesar 92 kilos.


Pero el último esfuerzo quizá fue demasiado. Bale estuvo a la altura de sus trucos habituales para Vice, la demencial nueva cinta de Adam McKay y una de las favoritas de la temporada de premios. Y el tipo está casi irreconocible: además de los increíbles artistas de maquillaje, Bale acopió 20 kilos durante su extenso proceso de preparación. Suena demasiado extremo, pero el hecho de que Chris se lleve a casa un Globo de Oro y esté nominado al Mejor Actor en los Oscar de este año hace difícil discutirle sus locos métodos. Pero todo apuntaría que las dieta demenciales de Bale llegaron a su fin.


"No puedo seguir haciéndolo. Realmente no puedo. Mi mortalidad me está mirando a la cara", dijo en una entrevista al Sunday Times. De hecho, Bale aseguró que cambiará su enfoque global respecto a cómo acercarse a un rol, particularmente después de saber que Gary Oldman no subió de peso cuando interpretó al rollizo Winston Churchill en Darkest Hour. Y puede que apreciemos mucho su compromiso con los papeles que interpreta, pero literalmente está poniendo su vida en riesgo para traernos papeles memorables (y nada lo vale).

Por ahora, Bale volvió a su peso para interpretar al ingeniero y piloto de autos de carrera Ken Miles en el Ford v. Ferrari que nos traerá James Mangold. Así que esperamos que este final de era llegue con más salud para Chris, con un físico más estable y saludable para traernos representaciones excelentes.


Imagen de portada: Fotomontaje de Fandango con imágenes de Hola.