'Chernobyl': ¿cuánto hay de verdad y cuánto de ficción en la miniserie de HBO?

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 27 de mayo del 2019

El retrato del peor accidente nuclear de la Historia excede la ficción.

La energía nuclear es a la Humanidad lo que el fuego a Prometeo: una manifestación clarísima de que jugar a ser Dios acarrea terribles consecuencias. Sólo que, en lugar que las cadenas y los buitres, nuestras aves de rapiña fueron holocaustos radioactivos como el de Chernobyl. No es de sorprender que un cataclismo de proporciones bíblicas como el de la Central Nuclear Vladimir Ilich Lenin de la Ucrania soviética -y el tropos de que quien juega con fuego, eventualmente se quema- haya estimulado la imaginación de plena Guerra Fría primero y de HBO, después.


Chernobyl, la nueva miniserie con la que la cadena vuelve a coronarse en el trono del pedigree televisivo, es una exploración televisiva de los terribles eventos del 26 de abril de 1986, con la enorme explosión que liberó material radioactivo en al menos 13 países europeos. La serie, protagonizada de forma excelsa por Jared Harris, Stellan Skarsgård y Emily Watson, es la nueva niña bonita del prime time y nos tiene a todos los fans de Game of Thrones enganchadísimos con el terrible y hermético relato de la true story del peor accidente nuclear de la Historia. Y responde la pregunta que todos queremos saber: ¿qué pasó en Chernobyl?


Más allá del desastre medioambiental que causó directamente la muerte de 31 personas y forzó al Gobierno de la Unión Soviética a la evacuación repentina de 116 000 personas, Chernobyl abre el secreto de sumario que fue la investigación del incidente radioactivo (la URRS inicialmente intentó retener la mayor cantidad de información posible, al punto de retrasar la evacuación tardía de los ciudadanos cercanos) y explora uno de los más terribles capítulos de la Historia reciente.

La adaptación de hechos reales -sobre todo, de eventos traumáticos que redefinieron el curso de la Humanidad- acarrea una enorme responsabilidad y conciencia histórica para llevar adelante de forma ética y honesta el retrato fidedigno de los acontecimientos. HBO se sube al podio de la deontología televisiva, se aleja del amarillismo, y presenta con (sorprendente) exactitud los eventos de 1986. En Fandango, los analizamos.

VALERY LEGASOV Y LOS CASETTES

Chernobyl no arranca con fuego y cenizas. Lo hace con Valery Legasov (Jared Harris), el director adjunto del Instituto Kurchatov de Energía Atómica, destapando la olla del encubrimiento ruso del accidente. Legasov explica al dedillo los eventos que siguieron al incendio del reactor nuclear 4 para ahorcarse en su casa, exactamente dos años después del fatídico 26 de abril del '86.Esta historia es tristemente cierta, pero el esfuerzo de Legasov por descubrir la verdad fue reconocido después. Ocho años después de su muerte y diez años después del desastre de Chernobyl, el ex director recibió el título de Héroe de la Federación Rusa por parte del presidente ruso Boris Yeltsin. El físico nuclear soviético entendió la dimensión de la catástrofe sin precendentes que acababa de ocurrir y, en definitiva, fue quien pujó para la evacuación repentina de 116 000 personas.


1:23:45 am

Pocos saben que el accidente de Chernobyl fue, en realidad, un experimento malogrado. La prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico terminó con un aumento súbito de potencia en el reactor 4, lo que sobrecalentó el núcleo del reactor y, con los protocolos de emergencia desactivados para lograr más potencia, terminó por producir la explosión de nube de hidrógeno dentro del núcleo. Esto hizo volar la tapa de 2000 toneladas del reactor, provocando un incendio en la planta y una gigantesca emisión de productos de fisión a la atmósfera con la potencia de 500 bombas atómicas… Exactamente a las - 1:23:45 am -. Según retrata el capítulo con precisión, la alarma contra incendios no se activó hasta unos tres minutos más tarde, a la 1:26:03.

La explosión debe haber sido uno de los momentos mejor adaptados de Chernobyl. Apenas comenzado el capítulo, podemos ver cómo el ingeniero jefe Anatoly Dyatlov dando órdenes a todos en la sala de control (obviamente, todos los retratados fueron personas de la vida real que realmente estuvieron en esa sala en el momento de la catástrofe). Tal y como se descubrió después, Dyatlov creyó que uno de los tanques había explotado, no el reactor en sí, algo que retrasó la reacción para contener el accidente (los soviéticos creían que el reactor era perfecto e infalible). El diálogo, incluso, está inspirado en el diálogo real grabado en el libro Voices of Chernobyl, de Svetlana Alexievich. De acuerdo al libro de Alexievich, los dos hombres que entraron a la sala de control para dar la noticia de lo que había ocurrido realmente hicieron y dijeron lo que aparece en pantalla.


Es más: toda la reconstrucción de la explosión y de qué ocurrió en la sala de control es prácticamente una adaptación literal de lo que efectivamente ocurrió esa madrugada. Chernobyl retrata de forma bastante precisa cómo se creyó que el núcleo del reactor 4 seguía intacto. De hecho, dos de esas personas se encargaban de manejar de inmediato la situación: Viktor Bryukhanov (Con O'Neill) y Nikolai Fomin (Adrian Rawlins). Fue este último el que ordenó al ingeniero jefe de operaciones, Anatoly Sitnikov (Jaime Sives), que observara la sala del reactor desde el techo. Aunque inicialmente se negó, sí siguió las órdenes y recibió una dosis fatal de radiación por hacerlo. Más tarde, debido a su malversación, Bryukhanov y Fomin fueron condenados a 10 años de prisión un año después del desastre de Chernobyl. Fomin intentó suicidarse (y fracasó) antes de su juicio.

LA TARDÍA EVACUACIÓN DE CHERNOBYL

Parte de las terribles consecuencias del desastre nuclear de Chernobyl tuvo que ver con que la ciudad de Pripyat no fue evacuada hasta 36 horas después de la explosión del reactor nuclear 4, algo que la miniserie realza. Tal y como retrata “Please Keep Calm”, el segundo episodio de Chernobyl, los autobuses efectivamente llegaron para llevarse a la población, pero en ese momento, los ciudadanos creían que solo serían evacuados por unos días, no de forma permanente. No podrían haber pensado otra cosa siendo que se les dijo que: "Por favor, manténganse tranquilos y ordenados en el proceso de esta evacuación a corto plazo".


Este eslabón es uno fundamental que pinta a la serie de cuerpo entero: la búsqueda de verdad por fuera de los relatos. Según explicó el creador Craig Mazin, parte del objetivo de retratar esas mentiras sirve a un objetivo que sigue siendo urgente al día de hoy. "Al reactor nuclear de Chernobyl no le importó que los soviéticos insistieran en que era impecable. Simplemente hizo lo que hizo. Quiero que la gente se enfrente a eso. Tenemos que aprender a pensar críticamente y permitirnos cambiar nuestra mente para incorporar la verdad ", comentó a Refinery29.

VASILY Y LYUDMILLA IGNATENKO

El bombero de 25 años fue uno de los primeros que acudieron al incendio a minutos de dada la alarma. Su historia revela cómo la gente de Pripyat, la ciudad ucraniana de lujo construida en 1970 para albergar a todos los trabajadores de la planta nuclear, vivió la explosión inicial y sus terribles efectos.

El comandante del departamento de la segunda estación de bomberos participó directamente en la extinción del fuego en la central nuclear y recibió una dosis letal de radiación, por lo que fue trasladado al Hospital Nr. 6 de Moscú. Su heroísmo le valió la medalla de Héroe de Ucrania póstuma “por la hazaña en el nombre de la vida para las generaciones presentes y futuras, valor personal y auto-sacrificio que se muestran durante la liquidación del accidente de Chernobyl".


Su historia personal nos llega de la voz de su esposa, Lyudmilla, a quien vemos lidiando con el duelo descarnado en el tercer episodio de la serie, Open Wide, O Earth. De hecho, es cierto que sobornó a trabajadores del hospital para ver a su esposo por más de 30 minutos… Otra licencia de la adaptación fue que, pese a que los Ignatenko ya tenían dos hijos, la miniserie revela que Lyudmillla atravesaba su primer embarazo. Quizá el detalle más terrible es que, pese a que en la serie podemos ver que la pareja puede tocarse y abrazarse, la Lyudmilla de la vida real explicó a The Guardian que los médicos no le permitían tocarse o siquiera acercarse.

El más triste (y el peor) final es que cuando Vasily finalmente falleció víctima de la radiación (fue uno de los 29 trabajadores y bomberos murieron por exposición aguda a la radiación), su cuerpo estaba tan hinchado que tuvieron que enterrarle vestido de héroe y con toda la formalidad… Pero sin zapatos. Es por eso que el episodio 3 de Chernobyl termina conla Lyudmilla de Jessie Buckley sosteniendo un par de zapatos en sus manos, en el funeral de su esposo

ULANA KHMYUK


El personaje de Emily Watson, la experta en física nuclear, es uno de los pocos personajes ficticios de la serie: Khomyuk es una amalgama de todos los físicos nucleares y científicos que trabajaron para mitigar el desastre de Chernobyl. Su papel en términos narrativos es muy claro: se asegura de que la verdad salga a la luz.

LA MISIÓN SUICIDA

La heroica misión de tres voluntarios para ver si la “lava” de la explosión había afectado el piso del reactor (y, por ende, el agua que la rodea, creando una explosión de vapor que ponía en riesgo a toda Europa Oriental) parece algo efectivamente escrito para televisión. Pero no: los ingenieros Alexei Ananenko y Valeri Bezpalov y el supervisor de turno Boris Baranov eran de carne y hueso, y fueron al sótano de Chernobyl para drenar manualmente la piscina que rodeaba al reactor para evitar un nuevo accidente.


El único cambio que se realizó fue de orden estético: los ingenieros, en el episodio Open Wide, O Earth, usan unas linternas dinamo para iluminar su camino hacia las válvulas. En realidad, el trío simplemente caminaron guiados por a las tuberías cercanas que conocían al dedillo… Pero como tanta oscuridad no funciona para la pantalla, pues les dieron las linternas. Lo más sorprendente es que los tres sobrevivieron y, a excepción de Baranov que falleció en 2005, siguen con vida.

FÍSICA NUCLEAR PARA DUMMIES

Que algo sea verosímil no quiere decir que sea cierto y, en ocasiones, para simplificar un concepto complejo, muchas series y películas terminan por presentar errores garrafales (ejemplo práctico: toda la franquicia ‘Star Wars’). Si bien la mayoría de nosotros seguramente no nos demos cuenta de que efectivamente sea un error, creemos que es importante saber que hay una responsabilidad a la hora de impartir conocimiento en Chernobyl. Por todo lo complejo que son las "partículas de combustible caliente" y las "superficies de poder", la miniserie se anota puntos extras siendo extremadamente cuidadosa con cómo presenta conceptos de física nuclear. Ante todo, los científicos en el show nos hacen entender que el accidente plantea amenazas inmediatas.


BORIS SHCHERBINA

Poco se sabe del vicepremier ministro soviético que interpreta Stellan Skarsgård, que capitanea la comisión del Kremlin en las horas posteriores al accidente y que llega a comprender la verdadera naturaleza del desastre nuclear de Chernobyl. Como muestra la serie, efectivamente supervisó la gestión de crisis, pero como Shcherbina murió cuatro años después, es difícil atestiguar a ciencia cierta si la semblanza es correcta (o no).


LA RESPUESTA A LA RADIACIÓN

Quizá uno de las cosas que menos quisiéramos que fueran fieles a la vida real es el sufrimiento de las personas expuestas a dosis fatales de radiación. En Chernobyl vemos cómo Leonid Toptunov y Aleksandr Akimov se recuperan de la exposición inmediata casi milagrosamente… Sólo para que la sanación se revierta y eventualmente morir.


Y, efectivamente, es tal y como Legasov le dice a Shcherbina: la radiación destruye la médula ósea, y pese a recuperarse por un corto tiempo, eventualmente el sistema inmunológico falla y sus órganos se descomponen. En última instancia, los afectados pueden morir de 3 días a 3 semanas de la exposición.

LOS MINEROS

¿Recuerdas la pileta de agua debajo del reactor de la que hablábamos y del enorme peligro que podría haber ocurrido si el núcleo derretido penetraba el suelo de concreto? Pues, había un enorme peligro de que contaminara las reservas de agua y hasta el mismísimo Mar Negro, arruinando las napas de agua fresca rusas. De hecho, el peligro era tal que se trajeron unos 400 mineros de Tula y de Donbass para traer un transformador de calor debajo de la Unidad 3. La miniserie hasta muestra que los trabajadores cavaron el túnel prácticamente desnudos para tolerar el intenso calor… Lo que no muestra es que uno de cada cuatro de ellos ha muerto desde el cáncer o algunas complicaciones de salud relacionadas con la radiación.


Lo que tampoco mostró hasta ahora es que, si bien los mineros operan bajo la impresión de que cavar este túnel radioactivo era absolutamente esencial para la supervivencia de su nación, ese no fue el caso. El túnel en el que estos trabajadores arriesgaron en sus vidas no era en absoluto necesario. El uranio nunca se derritió a través de la plataforma de concreto que lo separaba del agua.

LA ZONA DE EXCLUSIÓN


Tal y como se reveló en el tercer episodio, Chernobyl debía ser aislada con una zona de exclusión para evitar que más personas fueran afectadas por la radiación. La zona de alienación de 30 km de radio alrededor de la central nuclear que se delimitió inicialmente fue bastante inútil: según detalló Legasov, debía ampliarse a 2,600 km cuadrados, un metraje que se mantiene hasta hoy. Según se estima, Pripyat sigue siendo el lugar más contaminado del planeta, y probablemente no sea apto para la vida humana durante al menos 3.000 años.


Imagen de portada: HBO.

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