Este es el último Blockbuster del mundo (y no planea cerrar)

Gabriella Botello · sucucho

Publicado el 8 de marzo del 2019

¿Quién te conoce, Netflix?

Blockbuster fue a los noventas lo que Netflix al nuevo siglo: una estilizada propuesta de consumo desmedido que nucleaba en un sólo lugar un catálogo respetable y gran parte de los hitazos de la pantalla grande (y sí: eso implicaba que nuestro first world problem de los ‘90 era que quien había alquilado la cinta y no la había rebobinado antes de devolverla... O tener que pagar multa por devolverla tarde... O intentar correr al buzón de devoluciones y rezar para que fuera aceptada en tiempo y forma). De hecho, entrar a uno de los 9000 mil locales que la cadena alrededor del mundo era garantía de irte con una joyita de Spielberg con todo y hasta tráilers en la cinta.


La llegada de Internet -y de la piratería, y de los torrents que se estrenan en tándem con los títulos en el cine, y de Youtube, y de tantas, tantas otras cosas gratis- cambió el panorama y significó el ocaso para el gigante del alquiler de VHS y DVDs. Y es una de las cosas más tristes del mundo para los que crecimos recorriendo sus pasillos y rezando para que nadie se haya llevado la única cinta de Pulp Fiction o de Salvando al Soldado Ryan (conseguir una copia un viernes a la noche era más difícil que entrar a la disco de moda, lo podemos asegurar).

Pero no todo está perdido. De hecho, aún queda un Blockbuster abierto. El local de Bend, Oregon, es el último bastión para los retro-nostálgicos y, después del cierre de una sucursal australiana y dos de Alaska, es el superviviente final de la cadena. Ubicado junto a una carretera, cerca de un vendedor minorista de cannabis y un servicio de cremación de mascotas, es el último de una larga estirpe de reyes del videoclub. Y no planean cerrar.


Según reveló The New York Times, que fue hasta la tienda, la sucursal de Bend cuenta con unas 4.000 cuentas activas (hasta registra varias nuevas por día) y está abierto desde el año 2000 (una década antes de que la empresa se declarara en quiebra). A veinte años de su apertura, el local goza de buena salud y, según explicó el gerente Sandi Harding,. Ser los últimos "¡los ha reenergizado!. "Y ahora nos tratan como celebridades", agregó.

De hecho, hasta son tan famosos que una cevecería local creó la Last Blockbuster, una edición especial y la sirvió en una fiesta en la tienda. Un artesano local hace imanes, gorras de camionero, y todo tipo de merchandising para vender en la tienda. Como si fuera poco, la historia hasta podría saltar a la gran pantalla: dos cineastas recaudaron casi $ 40.000 en Kickstarter, un sitio de crowdfunding, para realizar un documental sobre el sobreviviente.


¿Y por qué sigue en pie? Pues, para variar, todo es un fenómeno de location, location, location. Bend se encuentra en una región de "grandes extensiones con comunidades realmente pequeñas", según la propia alcaldesa Sally Russell. Esto hace que no sea sencillo tener una buena conexión a Internet de alta velocidad como para, digamos, soportar un servicio de streaming. Sin Netflix a la vista, es obvio que la elección de entretenimiento sería Blockbuster, que con su política de siete días de alquiler de la tienda, revitaliza a este sitio de paso.

"Sucede como con el viejo disco de vinilo. Todos quieren tener tocadiscos nuevamente", dijo la alcaldesa. "Llegamos a un lugar donde algo con fecha vencida vuelve a entrar en circulación. Definitivamente hay interés en mantener viva esta forma casi extinta de disfrutar de las películas", concluyó. Y tiene razón.



Imagen de portada: AP