#34MDQFilmFest: Reseña de 'Jeanne', de Bruno Dumont

María Paula Ríos · _Live_in_Peace

Publicado el 15 de noviembre del 2019

Un poema terrenal sobre la doncella de Orleans.

Bruno Dumont lo hace de nuevo, logra descontracturar la historia francesa para ofrecernos una mirada diferente sobre uno de sus personajes icónicos: Juana de Arco. El realizador ya había comenzado con este delirio en Jeanette, donde a través de cuadros musicales anacrónicos narraba la infancia de la doncella de Orleans.

En Jeanne continúa con la biografía, pero desde otra perspectiva. Cesa casi todo lo musical, quedan tres actos pop donde cantan las voces que provienen del cielo, para dar paso a la palabra, a los diálogos barrocos que conformarán parte del juicio que llevarán a nuestra mártir a la hoguera.

La ambientación alterna entre el paisaje natural y desértico donde transcurría Jeanette, y donde se suceden las conversaciones primordiales para ver si nuestra dama avanza para tomar Paris; y en los interiores de la Catedral de Amiens, un edificio arquitectónicamente imponente, intimidante, en el que se llevará a cabo todo el juicio.

Una Juana seria, firme en su posición y en sus ideales, contrarresta con el grotesco tribunal que hará lo imposible para conseguir su arrepentimiento. Si bien esta secuela no tiene el mismo impacto que su primigenia, una obra más arriesgada y el donde el sesgo cómico funcionaba y descomprimía mejor, Dumont retrata el mito de forma original y radical (fiel a su estilo), deliberando cuestiones como los mecanismos del poder, la fe, la piedad y el honor.



(Foto de portada: 3B Productions)




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