Déscargate nuestra app

para una mejor experiencia de cine

Crítica a ‘Un don especial’, o cómo el Capitán América de civil también puede salvar la vida de una niña maravilla

Crítica a ‘Un don especial’, o cómo el Capitán América de civil también puede salvar la vida de una niña maravilla

8 de junio del 2017
Por Cristhian Manzanares
Marc Webb pasa de dirigir al héroe arácnido a un drama familiar sin enredarse en el intento

Mary tiene 7 años y una mente prodigiosa. De esta encantadora precocidad nos enteramos a pocos minutos de empezada la película, cuando su maestra Bonnie la desafía a operaciones matemáticas algo más complicadas para su edad (digamos, multiplicar cifras de más de dos guarismos) y vemos que su respuesta siempre es acertada. Ella vive con Frank, quien no solo quiere siga yendo al colegio, sino que tenga una vida normal.

Frank no solo la protege, sino que también la educa en su casa, la guía, y la forma, tanto académica como espiritualmente. Una tarea bastante más complicada que a la que se dedica día a día, como un simple reparador de botes en un muelle. Pero llegado un momento, decidió que meterla al colegio, pues sabe que ella es (y se va a convertir en) algo más grande de lo que él bonachonamente puede manejar.

(Foto: Wilson Webb)

A partir de este escenario, vamos descubriendo que Mary (interpretada de gran manera por McKenna Grace), una niña sobresaliente, inteligentísima y superdotada para las matemáticas, sabe que una escuela normal tal vez no le conviene para su desarrollo, mientras Frank ( Chris Evans en un sorprendente rol) está convencido de lo contrario; pero esta duda no impide que su vínculo sea uno muy genuino y afectuoso, el mismo que ha venido forjando desde que la acogiera luego del suicidio de la madre de Mary, y a la sazón, también una prodigio en matemáticas.

Sin embargo, a medida que avanza la historia, la relación va poniéndose a prueba. Particularmente cuando hace su aparición Evelyn ( Lindsay Duncan), la abuela adinerada, quien desea, o mejor dicho, exige que Mary sea criada como la mente extraordinaria que Mary ciertamente es. Así que es como vemos que esta mujer deja todo, es decir, la comodidad de su hogar y vida sin muchas preocupaciones de Boston para litigar la custodia de Mary en una corte local, sumando una preocupación más a la vida de Frank, la niña y su gato de un ojo Fred.

(Foto: Wilson Webb)

Así se desarrolla esta lucha por “los mejores intereses” de Mary, en donde obviamente, la última palabra, si es que la llega a tener, es la suya. Es a partir de acá que ciertas revelaciones van develando una relación familiar (léase, la de los hijos y la abuela) en donde Mary ciertamente es el tema de fondo, pero ella queda en un segundo plano. Lo que el director Marc Webb enfatiza en esta parte del film son los dilemas de Evelyn y Frank: una mamá que no quiere repetir errores del pasado sobre sus seres queridos, y un hijo que no quiere arruinar el futuro de la única persona que quiere.

Cuando todo se resuelve en la corte (es decir, cuando ciertos intereses prevalecieron sobre otros, menos los que la audiencia hubiese preferido, porque claro, así el fin de la película hubiese sido más próximo) se da paso a un tercer acto que nos conduce al punto álgido de este drama, y que derivará en ese final feliz que sabemos va a llegar. ¿O estábamos esperando una tragedia? No, eso no sucede, sino todo lo contario. En suma, ‘Un don especial’ nos muestra personajes humanos después de todo, y una buena dupla Grace-Evans que es lo que la convierte en uno de esos filmes en donde vas a querer llamar a tus sobrinitos saliendo del cine para decirles cuánto los quieres.

(Foto de portada: Fox Searchlight)

Do you want to go to www.fandango.com? No Yes