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De ‘Megalodón’ a ‘Sharknado’: Estas son nuestras películas con tiburones favoritas

De ‘Megalodón’ a ‘Sharknado’: Estas son nuestras películas con tiburones favoritas

16 de agosto del 2018
Por Cristhian Manzanares
No te preocupes, también incluimos la de Spielberg

En el mar la vida es más sabrosa, dice la canción; siempre y cuando no te quedes varado porque tu embarcación tuvo algún desperfecto justo en una zona donde los tiburones suelen buscar su comida, digamos. El miedo a los escualos debe ser uno que ha alimentado muchísimas historias orales pasadas de generación en generación, y una vez que llegó al cine, no se fue nunca más.





Así es, los filmes sobre tiburones no cesan y la gente no deja de ir a verlas, lo cual puede sorprender, pero cobra sentido cuando vemos, por ejemplo, que las películas de terror suelen ser muy taquilleras. Nos gusta ver y sentir el miedo. Incluso si es uno hacia un tiburón que existió hace millones de años.



Aprovechando el estreno de 'Megalodón', listamos algunas de nuestras películas con tiburones favoritas. Hemos dejado de lado placeres culposos como aquella en que los tiburones se muvene en la arena en vez del agua (¿?) o esa otra en la que los bañistas son atacados sin ton ni son por un “sharktopus” (tiburón + pulpo), para no mencionar la del tiburón fantasma. Licencias creativas, que le dicen.

Estas son nuestras películas con tiburones favoritas. ¿Cuáles son las tuyas?

‘Megalodón’, de Jon Turteltaub (2018)

Jon Turteltaub ha hecho comedia, romance, acción y fantasía, y ha dirigido a Bruce Willis, Sandra Bullock, Nicolas Cage y Robert De Niro. Así que solo le faltaba hacer una película con Jason Statham sobre el tiburón más grande que jamás se haya conocido. ¿Cómo así? Es que en el océano que baña las costas de China aparece esta especie que se creía extinta hace millones de años. Obviamente, no pedimos exactitud biológica marina sino entretenimiento, y esta película la tiene en grandes cantidades. Salvo que tengas fobia al mar o algo así. En este caso, evítala a toda costa.



‘The Reef’, de Andrew Traucki (2010)

Si hay un país que puede saber una o dos cosas sobre tiburones asolando bañistas, ese es Australia. Obviamente, sin contar con un presupuesto digno para un blockbuster veraniego, igual se las arreglan para entregarnos cintas que entretengan y nos den ganas de no volver a pisar una playa en varias estaciones. Aquí unos cinco amigos caen en desgracia cuando su bote se hace añicos en unos arrecifes camino a Indonesia y estas criaturas marinas de dientes afilados hacen fila para engullirlos. Al grano, no necesitamos más.



‘The shallows’, de Jaume Collet-Serra (2016)

Blake Lively vs. el tiburón. Si de algo estamos convencidos es que la naturaleza es más feroz que los chismes de una secundaria de la alta sociedad. Pero no seamos mezquinos, pues esta cinta representó un mini éxito tanto de crítica como de taquilla, y ciertamente entretiene gracias a la mano de este director catalán, conocido por realizar los últimos títulos de Liam Neeson. Puntos extra: la presencia de Óscar Jaenada, antes de convertirse en el español más odiado de toda Latinoamérica.



‘Alerta en lo profundo’, de (1999)

Hablando de premisas inverosímiles en el cine (o al menos, en este tipo de cintas), aquí nos quieren hacer creer que los tiburones Mako –los más rápidos del océano– tienen algo en su cerebro que hace que podamos curar el Alzheimer. Ok. En su afán por continuar esta proeza, sucede que los tiburones sometidos a la investigación bajo el agua desarrollan su inteligencia. Ok… Y por supuesto, urden un plan para matar a los científicos y escapar. Mmm… Si la ves solo porque sale Samuel L. Jackson también es válido, eh (aunque no te encariñes mucho con él…).



‘Sharknado’, de Anthony C. Ferrante (2013)

En realidad, podríamos colocar aquí cualquiera de sus cinco entregas (y estamos esperando la sexta). Escapando de la categoría “es tan mala que es buena”, la película producida por Syfy quiere ser absurda, ridícula y mal actuada –es decir, una relectura moderna de las películas serie B–, pero es muy consciente de esta lectura y se solaza en su premisa: un buen día en un lugar veraniego con mucho sol se desata una tormenta de viento que arroja tiburones. Cada entrega se supera a sí misma, y uno como espectador solo puede aplaudir parado. En serio.



‘Mar abierto’, de Chris Kentis (2003)

Lo interesante de esta cinta es que todo se basa en la historia real de estos 2 personajes, aquella pareja de buceadores que fueron olvidados en el mar por su embarcación. Tras la sorpresa e incredulidad inicial sobreviene la desesperación no solo de saberse abandonados sino también de reconocer que están en medio de un desierto azul infestado de tiburones. Un film que nos reta a enfrentarnos a nuestros miedos más primarios, ese que nos hace preguntarnos “¿qué haría yo en una situación así?”. Seguramente no nos guste la respuesta.



‘Tiburón’, de Steven Spielberg (1975)

No solo es la mejor película de la categoría. La inventó. Todo un triunfo cinematográfico, y clara muestra del talento excelso de este magnífico cineasta. Durante casi una hora completa nos convence de la terrorífica presencia del tiburón… ¡pero jamás aparece en escena! Toda una lección de cómo construir el suspenso en un film, apoyada por el inolvidable score de John Williams. Eso sí, cuando aparece el tiburón, no tiene piedad alguna. No la mires durante el verano, por favor.



(Imagen de portada: New Century)

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