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¿Dónde están los traficantes de 'Narcos: México' hoy?

¿Dónde están los traficantes de 'Narcos: México' hoy?

4 de diciembre del 2018
Por Gabriella Botello
En Fandango te contamos qué fue de la vida de El Padrino, Don Neto, el Narco de Narcos, y el Señor de los Cielos.

Es el fuego que arde en nuestra piel, es el agua que mata nuestra sed: la narcoserie de Netflix lo hizo de nuevo y -en pleno narcocorrido- coció adicción de la buena en sus cocinitas de frontera entre realidad y ficción. Narcos es la reina traqueta del cartel del Narcos es la reina traqueta del cartel del streaming que conquistó al público hispano y angloparlante con el retrato de la Colombia de la cocaína de los ochenta primero, y el México de la marihuana después.



A sólo dos semanas de su estreno, la cuarta entrega de Narcos es pura hipérbole de la vida de capos, padrinos, zares, señores, patrones, bosses, damas, jefes de jefes, Rockefellers, y tigres que tiñeron de sangre y coca el suelo mexicano (y de los agentes que detuvieron su avance). Esta arqueología al “nacimiento de la guerra de la droga en México”, nos puso bien chingones y, obvio, ahora nos obsesionamos con la vida y obra del trío terrible de las tierras aztecas.


La historia del infame cartel de Guadalajara, el primero con los jefazos colombianos para el tráfico del oro blanco, dio pie a una de las mejores narcotramas criminal mexicana. Y casi todo se lo debemos a la apasionante vida del turbio y sereno capo Miguel Ángel Félix Gallardo, la piedra angular del narcotráfico mexicano. Hasta su encarcelación en 1989, el Jefe de Jefes fue el pionero que superó al tráfico de la heroína y marihuana local en los setentas, y se abrió a los venturosos negocios de la cocaína colombiana en la sólida posición geopolítica mexicana en los ochentas y armó las rutas de tráfico de drogas a Estados Unidos.

La fundación de la organización también incluirá a otros delincuentes de la vieja escuela como Ernesto ‘Don Neto’ Fonseca Carrillo, su sobrino Amado Carrillo (también conocido como El Señor de los Cielos), el elusivo Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, y Rafael Caro Quintero, el lord de la sinsemilla con su estancia de mil hectáreas de marihuana. Todos ellos fueron atrapados por el colosal Enrique Camarena Salazar, el mítico agente de la DEA que en 1984 se convirtió en el enemigo jurado del Cartel de Guadalajara tras coordinar la Operación de Rancho Búfalo.


Si bien la cuarta temporada de Narcos no deja mucho cabo suelto, sí abre las preguntas de dónde diantres están los patrones del mal que tomaron a México por asalto. Y en Fandango, te lo contamos qué sucedió con El Padrino, Don Neto, el Narco de Narcos, y el Señor de los Cielos.


MIGUEL ÁNGEL FÉLIX GALLARDO: PRIVADO DE SU LIBERTAD

Crédito: BBC

Crédito: BBC


La historia de Gallardo -ex policía judicial de Sinaloa y guardaespadlas del mismísimo gobernador Leopoldo Sánchez Celis devenido en el capo del opio, marihuana y cocaína más titánico al norte del Ecuador- es la misma que la del narcotráfico mexicano. Es que, en el mismo acto fundacional en el que Félix Gallardo heredó el reino del León de las Sierras -el temido Pedro Avilés de Sinaloa-, se firmó el acta que convertiría a México en un imperio de fuego y sangre.

A fuerza de talento, astucia y una aterradora intuición, el ‘Jefe de Jefes’ se alzó astronómicamente sobre la sólida base de una infraestructura criminal a prueba de fisuras: controlar todas las ciudades -incluyendo el Triángulo Dorado que sería de embudo para el narconegocio de frontera estadounidense. Su red de distribución fue la primera en unir el noroeste mexicano con el suroeste de los Estados Unidos en el largo corredor de las barrancas de la sierra mazateca que, en definitiva, terminaba en Nueva York y Los Ángeles, Miami y Washington.


No fue hasta que -gracias al beneplácito y auspicio del químico hondureño Ramón Matta Ballesteros- se asoció con la bestia mitológica de Pablo Emilio Escobar Gaviria y el buissness man Gonzalo Rodríguez Gacha (casualmente, apodado El Mexicano por su afición a los mariachis y al tequila) de Colombia que su negocio no explotó. El puente aéreo que tendió para mover toneladas de cocaína colombiana por Sudamérica, América Central y el norte de México hasta Estados Unidos triplicó sus ganancias y asentó el negocio multimillonario del narcotraficante mexicano.

Pero nada puede crecer tanto sin que alguien lo quiera talar. Pese a su protección política y policial, la DEA norteamericana notó el crecimiento del hombre más buscado y menos perseguido del noroeste de México e inició la Operación Padrino para cercar a Félix Gallardo en 1982.

Crédito: La Neta Noticias

Crédito: La Neta Noticias


Pese a que había 15 órdenes de aprehensión en su contra, acumuladas hasta 1976, por tráfico de cocaína y heroína, nada ocurrió en su contra hasta operación en la hacienda del Búfalo de la que participaron 270 soldados, 170 agentes de la Policía Judicial Federal, 35 agentes del ministerio público, 50 agentes auxiliares, 15 helicópteros y tres aviones Cessna. La operación le costó 8.500 toneladas de marihuana ya cosechada.


Para 1985, el colérico Gallardo arrancó la cacería humana de Kiki junto a Don Neto. La persecución duró meses, hasta que el 7 de febrero de 1985, Camarena fue secuestrado junto al piloto Alfredo Zavala Avelar. Ambos fueron torturados hasta la muerte dos días después. Y ahí la DEA se lo tomó personal.

La agencia inició la Operación Leyenda para con la detención de gran parte del Cártel de Guadalajara. Camarena se convirtió en el mártir de los agentes y la presión de Washington culminó en la detención de Fonseca Carrillo y Caro Quintero en el mismo 1985. En el marco de una gran crisis entre los gobiernos de Estados Unidos y México que condujo a la guerra contra las drogas de Reagan, Miguel Ángel perdió el apoyo político y policial que protegía a su organización.

Cuatro años después, el 8 de abril de 1989, cayó Félix Gallardo de la Gallardo no sería detenido por los cargos de tráfico de drogas y otros delitos hasta 1989 de la mano del policía Guillermo González Calderón, hasta entonces uno de sus protectores. Desde entonces, el Padrino vive en prisión ( pese a haber sido sentenciado por el asesinato de Kiki en agosto del 2017, 31 años después del crimen) y es el único responsable del asesinato de Camarena aún en la cárcel.

Crédito: El Proceso

Crédito: El Proceso


Su encarcelamiento no significó que sus actividades delictivas se detuvieran: de hecho, y gracias a un teléfono celular, Félix Gallardo siguió siendo uno de los principales traficantes de México, un mandamás desde una prisión. No fue hasta que se lo trasladó a el penal de máxima seguridad de Altiplano, en Almoloya de Juárez, que su influencia se detuvo. Fue entonces que el Cártel de Guadalajara quedó descabezado y se dividió en el Cártel de Tijuana, de los hermanos Arellano Félix, y el Cártel de Sinaloa, dirigido por Héctor Luis Palma Salazar, Adrián Gómez González y Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera.

Crédito: El Corrido De Miguel Angel Félix Gallardo HD

Crédito: El Corrido De Miguel Angel Félix Gallardo HD


Pero eso ya es caso del pasado. Poco a poco, en el penal de Puente Grande, en Jalisco, se apaga la leyenda del Jefe de Jefes. Hoy, de casi 73 años, El Padrino está ciego de un ojo, perdió sus dientes delanteros y padece un agudo padecimiento auditivo y neurológico. Difícilmente cumplirá en vida la sentencia que tiene por delante.

ERNESTO ‘DON NETO’ FONSECA CARRILLO: EN LIBERTAD

Crédito: :BBC

Crédito: BBC


El legendario capo mexicano pasó a la historia como el leal mano derecha de El padrino chicano. Con un prontuario frondoso que arrancó en el tráfico de armas de Ecuador en los ‘70 hasta llegar a las aristas de los narcóticos en México con el Cártel de Sinaloa, Don Neto fue uno de los miembros fundadores del cártel de Guadalajara y una de los narcomitos del nepotismo mexicano.

El peso específico de Fonseca Carrillo sin dudas se adquirió como ejecutor de la ley de la vieja escuela de los campos de amapola y de mota, un avezado narco que sabía llevar adelante el negocio con iguales partes de intuición, experiencia y cinismo. Su rigor ritual se sumó a la mitología de estar emparentado con los miembros del Cártel de Juárez Amado Carrillo Fuentes, el ‘Señor de los Cielos’ y Vicente Carrillo Fuentes, ‘El Viceroy’. Hijo de narcos, tío de narcos: la implicación de Don Neto en el entramado mexicano de la droga es muy profundo, corre en la sangre, y va más allá de los negocios.


Fonseca Carrillo fue una de las primeras víctimas de la operación Leyenda. Tan pronto como en 1985, fue capturado y sentenciado a 40 años de cárcel por el secuestro y asesinato de Camarena. Después de 30 años en prisión, su equipo de abogados luchó para que el criminal quedara bajo arresto domiciliario en 2016 a causa de sus problemas de salud. Pero, desde el año pasado (y después de pagar cerca de un millón de dólares a la familia del agente), Don Neto es libre y, al día de hoy, el narco octogenario puede salir de su lujosisima mansión sin la pulsera electrónica.



RAFAEL CARO QUINTERO: PRÓFUGO

Crédito: BBC

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El Narco de Narcos parió a la sinsemilla, un Frankenstein demencial al que se le debe la marihuana feminizada que -sin peligro de ser polinizada por el macho- produce cogollos hasta entrada las temporadas de frío. Y a él se le debió el primer éxito arrollador del Cártel de Guadalajara: es que su amor herbal a la mota, su visceral corazón botánico, le inyectó el producto preciso al plan de Miguel Ángel Félix Gallardo.

El inventor desenfrenado -apadrinado por el mismísimo Don Neto que reconoció en su marihuana sin semilla el producto que colocaría al nuevo cártel de Guadalajara por encima de sus competidores- fue una piedra angular para el éxito de Félix Gallardo. Es que su Rancho Búfalo -donde se crecía la marihuana- era de mil hectáreas y contaba con alta tecnología agrícola, riego por aspersión, cubierto para el clima y llegó a dar trabajo a más de 10 mil jornaleros, la mayoría originarios de Guerrero, y todos en condición de esclavitud.

Pese a contar con protección del Gobierno y de la Policía, fue una de las primeras cabezas que rodaron con la Operación Leyenda que buscaba justicia para Camarena. A pesar de haber huido a San José, Costa Rica, Caro Quintero donde fue aprehendido el 4 de abril de 1985. Al momento de su detención, tenía 32 años y una fortuna de 100 mil millones de pesos, 38 casas en Jalisco, Zacatecas, Sinaloa y Sonora; sendas boutiques, discotecas, agencias de automóviles, hoteles, y más a su nombre.

Crédito: La Neta

Crédito: La Neta


Al igual que Fonseca Carrillo, Quintero fue condenado a cumplir 40 años de prisión por la muerte de Camarena y, como él, fue liberado por un tecnicismo en el procedimiento de su condena. Es que, según se dictaminó en la apelación, Rafa debería haber sido juzgado en un tribunal estatal, no federal y fue dejado en libertad después de 28 años de custodia policial el pasado 9 de agosto de 2013.

Bastaron solo un par de días para que el fiscal general mexicano se diera cuenta de que era una pésima idea emitió una orden para el arresto de Caro Quintero. Y, si bien se pensaba que los Estados Unidos iban a solicitar su extradición, Rafa desapareció sin dejar rastros. Muchos especularon que se había trenzado en una guerra sin cuartel contra el Chapo Guzmán, uno de los dirigentes del Cártel de Sinaloa.


En 2018, The Huffington Post describió la vida de Rafa luego de su fuga: “The Huffington Post describió la vida de Rafa luego de su fuga: “Perseguido por las autoridades mexicanas y estadounidenses, nunca duerme en el mismo lugar dos veces, según sus guardias. Su cama es un saco de dormir, su techo es el lienzo de una tienda. Durante el día, persigue las montañas como un fantasma, con la cabeza perpetuamente inclinada hacia el cielo, buscando los zánganos que buscan señales de vida en las montañas infranqueables“. Es que Rafa Quintero ha sido incluido en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI. No podíamos esperar menos del Rey de la Marihuana, que sigue prófugo al día de hoy.

AMADO CARRILLO FUENTES: ¿MUERTO?

Crédito: BBC

Crédito: BBC


Las teorías sobre El Señor de los Cielos están encontradas. El Lord de los Boeing 727 para el traslado de drogas fue líder del Cártel de Juárez y uno de los narcotraficantes más poderosos de México y Colombia. Es que su poderío para tender puentes aéreos le valieron una posición única: la posibilidad de exportar cualquier droga a suelo norteamericano con su flota de aviones Boeing de dos turbinas y 68 plazas y aeronaves tipo Caravelley que transportaban hasta seis toneladas de drogas eran algo que todos querían tener.

Pese a su relación con el Cártel de Guadalajara, a Amado no se lo imputó por el asesinato de Kiki Camarena y se libró de la razia. Ya hacía largo rato que había quedado a cargo del Cártel de Juárez. En esa posición, comenzó a traficar un 60% de la cocaína colombiana que entraba a Estados Unidos. De hecho,su cártel introducía cuatro veces más cargamentos de droga que todos sus competidores juntos.

Crédito: Infobae

Crédito: Infobae


Sus conexiones con el propio Pablo Escobar le llevaron a ganar de 200 a 300 millones de dólares por semana, que aumentaron cuando el zar de la cocaína colombiana fue asesinado en 1994. Entre la detención de Don Neto, Caro Quintero y Félix Gallardo, Amado Carrillo creció como nadie en Juárez. Su conexión colombiana le permitió crecer sin límites y, pasando inadvertido, construyó uno de los imperios más grandes de la droga que sólo empezó a notarse con un atentado en su contra en 1993 del que escapó de milagro.

Quizá por esas órdenes de aprehensión en su contra, quizá por vanidad, Amado Fuentes Carrillo se sometió a una reconstrucción facial y una liposucción en 1997. Jamás saldría del quirófano: de acuerdo al informe de la autopsia, Fuente Carrillo falleció "por la presencia residual de agentes farmacológicos de tipo anestésico". Cuando murió, la revista Forbes le calcularon una fortuna que rondaba por la presencia residual de agentes farmacológicos de tipo anestésico". Cuando murió, la revista Forbes le calcularon una fortuna que rondaba los 25.000 millones de dólares en negocios y propiedades, acumulados en 17 años de carrera como narcotraficante.


Fue el hecho de que los médicos que le operaron aparecieran en tambos a poco de morir Fuentes Carrillo el que empezó a hacer circular especulaciones de que, en realidad, el Señor de los Cielos no había muerto. Surgieron suposiciones de que el cuerpo que había sido públicamente exhibido en la Procuración General( (PGR) era el de un doble. Este relato cuadra con el hecho de que no existen resultados de la identidad del ADN de ese cadáver desde la misma PGR, sino dos boletines de 1997 que afirman su identidad. Suponemos que jamás sabremos.



Imagen de portada: APA.

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